Unas 350.000 personas procedentes de toda españa y de distintos países participaron ayer en la Ofrenda y vistieron a la Virgen del Pilar con un manto espectacular: ocho millones de flores, uno más que el año pasado. Una vez más --dada la numerosa concurrencia y las obras de Echegaray y Caballero que obligaron a cerrar una vía de acceso--, el recorrido fue muy lento, y en algunos casos los oferentes tardaron hasta cuatro horas en hacer la pequeña ruta que va desde la plaza de santa Engracia a la del Pilar. Y una vez más, los oferentes, con edades que iban desde los pocos días a los setenta años, fueron los protagonistas absolutos de una gran ceremonia cargada de devoción y mucha elegancia.