Todos esperan un milagro de última hora, en este caso con las siglas PNV, pero la verdad es que a día de hoy el PSOE se ha quedado solo en el Congreso y busca desesperadamente un socio de Gobierno que le permita que este martes no sean devueltos los Presupuestos del Estado. De ser así, Zapatero tendría que convocar elecciones el próximo año, uno antes de que termine su mandato. La legislatura actual, que comenzó con un pacto titulado "todos contra el PP" que se plasmó en la investidura de Zapatero, se ha dado la vuelta como un calcetín para los socialistas y, de hecho, la ruptura hace unos meses del tripartito catalán dejó al Gobierno central en precaria minoría. En medio de la campaña catalana, ni CiU ni ERC van a votar que sí a los presupuestos y han formalizado sendas enmiendas a la totalidad. Por distintas razones, otros nacionalistas, IU y los canarios también dirán no. Y el PP. Habrá cartas de amor de PSOE a PNV en las próximas 48 horas, y muchas. Aunque los nacionalistas vascos se han sumado a la tendencia de las enmiendas a la totalidad, serán presionados con dinero (el año que viene se renegocia el cupo vasco) y acercamiento a ETA al estilo Ibarretxe. En cualquier caso, será un aviso para Zapatero pues es él quien se queda sin socios. Periodista