Los tres cantautores aragoneses, Joaquín Carbonell, José Antonio Labordeta y Eduardo Paz (La Bullonera), agotaron todas las entradas de su concierto pilarista. Hubo muchas caras conocidas, pero una que destacó fue la del dueño del Real Zaragoza, el empresario de la construcción, Agapito Iglesias, junto a su señora. Se comentaba entre el público que era raro ver a este tipo de personajes, quizá por aquello de que los cantautores precisamente son más que críticos hacia algún estilo de empresario. Pero Iglesias estuvo, seguramente, haciendo Aragón.