Que un retrete público cualquiera pierda agua es relativa --y desgraciadamente-- normal. Pero que el retrete en cuestión esté en el aseo del centro de visitantes de la Expo 2008 no parece tan normal, cuando el lema de la exposición es el agua y el desarrollo sostenible. Lo peor es que el citado servicio lleva ya semanas perdiendo agua, sin que las advertencias del confidente de esta sección parezcan haber surtido efecto. En unas semanas se citarán en Zaragoza decenas de diplomáticos de los países participantes. Para entonces estará reparado, ¿no?