Al calor de las próximas elecciones autonómicas, los populares aragoneses se han puesto las pilas y no cejan de presentar propuestas y actuaciones susceptibles de atraer votos a su particular molino. Hacen bien, aunque si atinaron al posicionarse con la voluntad de la inmensa mayoría de los aragoneses en el tema del Trasvase, no parece que ahora estén sembrados con su insistencia en querer convocar una manifestación para reclamar la vuelta de esos bienes eclesiásticos que tanto le cuesta soltar al ínclito y tenaz Ciuraneta. Deberían saber las buenas gentes del PP que los problemas que preocupan a la ciudadanía son otros y de mayor trascendencia. Pero además, ¿no será que están pretendiendo crear un clima anticatalán, en la línea estratégica de sus líderes nacionales? Me consta que en Calatayud ha habido reuniones bajo los auspicios de un Fernando Martín que dicen en horas bajas, con gentes de comunidades próximas (la última con un consejero del Gobierno navarro) para crear un frente de "nuevo cuño" (la resurrección del corredor del Ebro) que ponga coto a lo que consideran claudicación catalanista de Marcelino Iglesias. El asunto se las trae, y dará que hablar. Profesor de Universidad