Luis Antonio Torres lamenta que la grúa se llevara su coche, aparcado en un badén, mientras otros vehículos estacionados en la acera o en una parada de bus no sufrieron la misma suerte. Su protesta, por más agravio comparativo que pretenda esgrimir, no es razonable, pues la grúa hizo sencillamente su trabajo. Aunque fuera un fin de semana festivo, la infracción es impepinable y como tal ha de ser asumida. Otro debate sería la discrecionalidad de los agentes a la hora de multar. Pero en este caso concreto, usted tiene perdido el argumento de antemano desde el reconocimiento de una incorrección tan flagrante.