Los participantes en una protesta celebrada en Zaragoza contra la lidia de toros están empeñados en que los medios han tomado partido respecto de lo acontecido. Así opina, por ejemplo Elvira Gavín, crítica porque a su entender se ha ejercido un "periodismo insultante". Lo que ha ocurrido es que las escasas referencias al acto reflejaron lo que allí se produjo, es decir, un episodio de tensión entre manifestantes y aficionados. En el fondo, lo único insultante fueron precisamente eso, los insultos que se cruzaron ese día junto a la Misericordia. Lo demás, a toro pasado --perdón por el símil taurino-- son ganicas de enredar.