Llama la atención José María Ballestín sobre el abandono de las plazas de la Magdalena y de San Agustín, en el Casco Viejo de Zaragoza. No son las únicas de la ciudad necesitadas de mejor y más constante mantenimiento, pero en este caso lo más triste es que ambos espacios públicos acaban siendo utilizados como atajo de automovilistas o, en el caso de San Agustín, como almacén del Centro de Historia. Camino de la Expo, estas zonas emblemáticas de la ciudad requieren más mimo por parte del ayuntamiento. Una ciudad que se enseña al mundo debe prepararse a fondo.