El Salud ha recortado las prestaciones del seguro escolar que antes ofrecía para tratamientos neuropsiquiátricos relacionados con los trastornos de alimentación. Anorexias y bulimias, simplificando. Unas patologías que afectan especialmente a los jóvenes. Desde julio, la comunidad asumió las competencias y cerró el grifo de ayudas del 80% de los costes del tratamiento a las familias que en un futuro puedan solicitarlo a centros específicos que ofertan esta terapia con muy buenos resultados. Dice el Salud que el sistema público ya tiene unidades especializadas. Sí, de una hora cada tres meses frente a las ocho semanales. No hay color.