Después de ver el lamentable estado que presenta la estación de Teruel resulta sorprendente que los partidos políticos de la Diputación Provincial no se pongan de acuerdo sobre las reclamaciones que hay que hacer al Ministerio de Fomento para que la deje en condiciones. La reclamación salió finalmente adelante porque todos pretendían los mismo, pero para ello tuvieron que debatir las formas y el fondo. No es que estén de más ni las formas ni el fondo, es que cuando la maleza no deja ver las vías y los mercancías descarrilan hay que ir directamente al grano. Solo le falta al Adif oír los titubeos de la Diputación de Teruel.