Se lamenta José Antonio Asensio Ferrer del litigio de los bienes de la Franja y es de la opinión, compartida por muchos, de que no volverán a Aragón. En su diagnóstico hace responsable al Gobierno central por mirar para otro lado, al de Aragón y a la Generalitat, pero olvida al Vaticano. La responsabilidad de la ejecución de las sentencias eclesiásticas corresponde al Nuncio del Papa en España, quien debería asumir la orden de devolución antes de que el prestigio jurídico de de la Iglesia quede definitivamente por los suelos en este caso. Cualquier otro planteamiento es tanto como engañar al lector.