Medio Ambiente no parece muy decidido a frenar la invasión del mejillón cebra por la cuenca del Ebro, que avanza que es una barbaridad y ya ha sido localizado en Álava y en tramos altos del río. Desde hace cinco años el ministerio dispone de informes que recomiendan "evitar la comunicación con otras cuencas", pero a fecha de hoy, la Confederación Hidrográfica del Ebro no ha recibido ninguna orden para adoptar medidas concretas. Hace cinco años, las repercusiones de esta plaga se veían lejanas y casi imposibles. Hoy, cuando la colonización del molusco es una amenaza muy seria, las autoridades siguen pescando con mosca.