Las trece asociaciones vecinales de Zaragoza han elaborado el tradicional informe en el que recogen las necesidades que tienen sus barrios, las han enumerado por orden de importancia y en los próximos días las entregaran al Ayuntamiento para que sean tenidas en cuenta en los próximos presupuestos. Saben de sobra que con este informe ocurrirá lo mismo que con el anterior, que será ignorado, pero con eso y con todo las asociaciones cumplen con el compromiso que adquieren ante los vecinos. El proceso es frustrante desde el inicio, porque algunas reivindicaciones son históricas, pero al menos que no sea por pasividad vecinal.