El Portal de las Comarcas de Aragón (comarcas.es) permite sobrevolar el territorio por internet. El problema es que es tan adictivo que puede afectar a la productividad. El portal es muy completo, además de los enlaces y contenidos sobre la comarcalización y del Vuelo 3D se pueden ver las fotos aéreas de todo el territorio. Es una especie de Google Maps mucho más lento (cuando mueves la mano tarda en asomar la foto) y con algunas limitaciones: no se puede enlazar una vista concreta. Para compensar, incorpora la retícula del catastro, enlaces y fichas muy completas. También da para muchas horas de navegación, aprendizaje, entretenimiento y hasta cotilleo. A estos niveles de información contextualizada ya no se puede distinguir dónde empieza la pedagogía, la política, y dónde el mero disfrute. Además, hay que pensar que estamos sólo al principio, que estos desarrollos --ya de por si alucinantes-- no están cerrados, sino que admiten que se vayan incorporando nuevas utilidades y aplicaciones. Imaginemos cuando al pinchar sobre una finca concreta se pueda saltar a la información pública legal del registro, etc. El fondo no se vislumbra. Pero lo más fascinante es sin duda la posibilidad de sobrevolar el territorio de punta a rabo. Hay que bajarse un programilla ínfimo y es necesaria una buena tarjeta gráfica, como para un videojuegos, y por supuesto una buena conexión. Cuanto más de todo, mejor. La experiencia es sensacional. Permite volar desde 600 a 30.000 metros, elegir el ángulo y la ruta sin limitaciones. La cosa tiene el mérito añadido que afecta a cualquier proyecto a escala aragonesa: territorio inmenso y muy variado. Tiene el encanto añadido de que vas viendo cómo se genera la orografía, de manera que por momentos parece que asistes a la propia creación del mundo, en este caso de Aragón. Si pretendes volar muy rápido el paisaje al principio aparece borroso, pero se va ensamblando y concretando casi como una composición sísmica o tectónica. Aparte de los límites comarcales, aparecen los nombres de todos los pueblos y también se puede escoger en una amplia gama de vistas prefijadas y accesibles. Es superdidáctico y también emocionante. Como sólo es de Aragón y el resto aparece en negro, da un poco de miedo asomarse a los bordes, parece el finis terrae. Fascinante.

Periodista y escritor