No se esperan excesivas sorpresas sobre la sentencia que hoy divulgará el juez Gómez Bermúdez, de la Audiencia Nacional, sobre el mayor atentado terrorista registrado en la historia de España y en Europa, el 11-M. En vísperas del atentado, en varios periódicos se ha destacado la nueva actitud del PP: El PP se desmarca de los bulos del 11-M a pocas horas de conocerse la sentencia, señala El País. Y habla en un amplio reportaje de "tres años de mentiras correosas: el PP ha animado y se ha alimentado de teorías interesadas sobre la relación de ETA y el 11-M. ABC, de parecida manera, señala que el PP se desmarca de la teoría de la conspiración sobre el 11-M. Acebes afirma que el PP nunca ha sido responsable ni ha mantenido esa teoría. Rajoy dice que acatará la sentencia y pide que no se use de forma partidista. También en su portada, El Periódico de Cataluña ha relatado que el PP reniega de la teoría de la conspiración en vísperas del fallo del 11-M. Añade que los populares se preparan para encajar una sentencia judicial que desautorice sus tesis. Otros diarios hacen referencia a esas dos declaraciones de altos cargos del PP: Rajoy advierte que nadie debe usar la sentencia del 11-M para fines políticos, indica La Razón.

Por supuesto, nos falta escuchar las reacciones que harán otros dos personajes del PP que en mayor medida trabajaron esas tesis conspiratorias, como las de Eduardo Zaplana y Jaime Ignacio del Burgo. Y, naturalmente, los ideólogos o estrategas de esas teorías conspiratorias, Pedro J. Ramírez y Federico Jiménez Losantos, en sus respectivos medios informativos: El Mundo, Libertad Digital y la COPE. Desde estos medios y con ésas y otras cuantas firmas "se mareó la perdiz" hasta ayer mismo, y posiblemente seguirán las alucinantes teorías que pretendieron imponer como verdades intocables. Son las "mentiras correosas" que se han mencionado, y que habrían debido ser razón suficiente para el relevo de algunos de los cargos del PP que las sostuvieron o alentaron.

Periodista