Bolsas de plástico vuelan por los alrededores del ecovertedero de Zaragoza cada vez que el cierzo sopla con decisión. Y eso en esta ciudad es bastante frecuente. Las denuncias se han venido sucediendo (la primera a comienzos del verano pasado), pero las incidencias no se han frenado, aunque el ayuntamiento asegure que la empresa intenta buscar medios para limpiar los desechos --que por lo visto no terminan de ser eficaces-- e, incluso, que cuando se le advierte recoge los residuos de forma manual. El sistema debe ser adecuado a las características de la materia que trata y entre ella están las bolsas de plástico.