Los directivos de la Caja Inmaculada (CAI) no han querido que los clientes tuvieran información de la propia entidad sobre el motivo del cierre de las oficinas los pasados jueves y viernes. Los trabajadores, bastante responsables, quisieron colocar en las sucursales unos carteles informando del cierre por la huelga del grupo Caja3 por la negociación del ERE. Pero la dirección prohibió a todas las oficinas que se colocara cualquier información.