A una pregunta parlamentaria de CHA sobre las lenguas, el Departamento de Educación, entre otras respuestas, argumenta que del catalán no opina porque no se considera lengua en Aragón. Pese a todo reconoce que hay planes educativos en esta materia y que se van a mantener. No se la considera lengua aragonesa, pero se enseña. ¿Como qué? ¿En el apartado de lengua extranjera, como el inglés o el chino mandarín? Este Gobierno se ve prisionero de su propia Ley de Lenguas y obligado a cometer incoherencias por pura obcecación. La realidad es más llevadera que los inventos legislativos.