En CCOO tienen que explicar bien por qué la federación de banca pagó sobresueldos a sus delegados (seis de Aragón) y los múltiples gastos en restaurantes de lujo y viajes. Primero porque no hay que olvidar que para su funcionamiento al sindicato le llega dinero público, y después porque no parece de recibo que los sindicalistas, por su actividad, cobren más de 20.000 euros en sobresueldos. Puede ser legal, pero cualquier trabajador puede sacar deducciones inexplicables entre el sindicato y la banca, por no hablar de que estos hechos son como los que se critican en partidos como el PP. Muy feo.