Que más de la mitad de los negocios del Parque del Agua y de las riberas no cumplan con el pago del canon anual que fija el Ayuntamiento de Zaragoza es preocupante. Pero también lo es que la mayoría de ellos --que firmaron sus compromisos con motivo de la Expo-- tengan concesiones de varias décadas con escaso volumen de negocio. El consistorio --que debería ingresar al año más de medio millón de euros y no recibe ni 200.000-- está negociando con tiento. No sea que la resaca de la Expo acabe en indigestión para la caja común.