Dos eventos celebrados esta semana y protagonizados por EL PERIÓDICO DE ARAGÓN han puesto sobre la mesa la importancia que todavía tiene en nuestra sociedad visibilizar con orgullo la igualdad de todos los ciudadanos. La situación de las personas LGTBi en el mundo rural se puso de manifiesto en un encuentro digital en el que técnicos, activistas y expertos abordaron una realidad de la que no se habla tanto, coincidiendo con los actos del Día Internacional del Orgullo LGTBi que se celebra mañana. Por otro lado, la gala Mujer y Deporte que por tercer año consecutivo organizó este diario y con la que se está consiguiendo sacar a la luz miles de historias y logros de las deportistas, entidades, federaciones y todo el tejido deportivo de Aragón mostró el impulso que todavía hay que seguir dando a esta parcela social. Son dos acontecimientos para seguir reflexionando y trabajando para eliminar de una vez por todas las barreras sociales que aún existen en nuestro país. Se está avanzando mucho, pero hay todavía tareas por delante.

Que aún haya que dar noticias de palizas a jóvenes homosexuales, como ocurrió recientemente en Vitoria, o que muchos adolescentes sufran en los centros escolares el acoso de otros jóvenes por sus orientaciones afectivas, o incluso que haya quien tenga que abandonar pueblos pequeños para no ser señalado por sus vecinos, resulta muy estremecedor. Pero es real. Es por eso por lo que los medios de comunicación debemos seguir visibilizando que, en el medio rural, por ejemplo, se pueden dar oportunidades personales y laborales reales también para colectivos como el LGTBi. En eventos como este encuentro digital se ve el empeño de la ciudadanía por ser uno o una más, sin clasificación alguna, a pesar de que ahora se conocen muchas tendencias sexuales.

Y todos estos logros y orgullo deberían hacer mella también en toda la clase política. Sus declaraciones, sobre cualquier tema, a veces, están plagadas de discriminaciones despectivas que solo conducen a alterar aún más la tensión política y social. Ocurrió recientemente con una concejala zaragozana que criminalizó a todas las personas que disfrutan de los Pinares de Venecia en bici, corriendo, paseando, con perros o en búsqueda de relaciones asegurando que es un riesgo para la integridad de las personas que pasen por allí por el hecho de producirse encuentros sexuales (el típico cruising gay).

En el deporte también hay que estar al quite para denunciar irregularidades y conseguir que las mujeres sean una parte más del mismo. Hace unos meses, la Federación Aragonesa de Fútbol tomó la polémica decisión de limitar al 20% la presencia de niñas en categorías mixtas entre prebenjamín e infantil. Esto lo denunció el Zaragoza Club de Fútbol Femenino ante el Gobierno de Aragón, quien pidió retirar dicho marco legal en el fútbol de la comunidad al ir en contra de la igualdad. La noticia de la disposición anunciada por la federación aragonesa recibió muchas críticas desde todos los sectores de la sociedad. ¿Pero en el siglo XXI todavía estamos y pensamos así? El fútbol mixto es clave, los entornos competitivos son fundamentales, y no hablemos ya de educar en igualdad. Es un ejemplo de que cualquier acción para impulsar el deporte femenino es muy importante. La mujer en el deporte, también en Aragón, pese a todas las dificultades, se mueve y tiene muchos logros. Lo veremos este mismo verano en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio. Y es muy bueno que las niñas vean a las deportistas triunfar, como el Premio Princesa de Asturias del Deporte, que recayó merecidamente en Teresa Perales, la nadadora paralímpica aragonesa, la reina de medallas, que lo recibirá a lo largo de este año.

Al reconocer EL PERIÓDICO en la gala Mujer y Deporte los méritos de todas las féminas, las chicas que vengan detrás pueden ver que es posible llegar hasta lo más alto. De la misma manera que los que vean lo conseguido por agricultores, hosteleros, artistas, activistas y madres de transexuales, como se reflejó en el encuentro digital del medio rural, sentirán un espaldarazo para tomar decisiones, por muy arriesgadas que puedan parecer, pero sin ninguna barrera. Los medios de comunicación debemos estar comprometidos, y este diario de Prensa Ibérica lo está. Eventos como los de esta semana refuerzan nuestro trabajo en pos de la colectividad aragonesa. Y el objetivo final es que este tipo de actos solo sirvan en un momento concreto para agradecer el trabajo de muchos ciudadanos y se premie su ilusión, esfuerzo y logros. Solo para eso. Pero el tiempo en el que estamos es otro. Ahora son necesarios para visibilizar que hay muchos hombres y mujeres brillantes y que tienen, asimismo, el apoyo de todas las instituciones políticas aragonesas, por mucho que haya algún partido que lo intente evitar y que haya quien pretenda poner freno a los avances sociales de este país. Mañana no habrá bandera arcoíris en el balcón del Ayuntamiento de Zaragoza porque la Justicia lo impide, pero si que es momento de seguir diciendo bien alto que no debe haber ninguna barrera de género y que todos somos exactamente iguales.