El cineasta oscense Carlos Saura, una de las leyendas vivas de la historia del cine europeo, ha reconocido en más de una ocasión la influencia que ha ejercido sobre su larga carrera uno de los aragoneses más geniales y universales, Francisco de Goya. El jueves pasado en el Museo del Prado, donde se exhibe la mayor colección del pintor, se presentó el particular homenaje del director, una magistral contribución a los actos de l275 aniversario del nacimiento del artista de Fuendetodos. En concreto, el cortometraje Los fusilamientos del 3 de mayo, la recreación en fotogramas de uno de los cuadros que mejor supieron captar el desastre y el horror de cualquier guerra. Goya pintó los fusilamientos ocurridos en la montaña madrileña de Príncipe Pío en la guerra de la independencia de 1808, pero ese cuadro y lo que representa trasciende de una fecha o un acontecimiento histórico concreto y representa la captación de un instante dramático como es cualquier acto bélico como ningún otro artista ha sido capaz de hacerlo. En definitiva, con su cortometraje Saura ha hecho una obra de arte sobre otra obra de arte, y pronto se podrá ver en las pantallas aragonesas. La iniciativa artística de Saura viene respaldada por las instituciones aragonesas, gracias al impulso dado por el Gobierno de Aragón y Aragón TV, promotores de un proyecto que sitúa de nuevo a la comunidad autónoma en la cima de la producción audiovisual europea. Aragón y el cine van unidos prácticamente desde el nacimiento del séptimo arte. Pocos lugares tan pequeños y de escasa población pueden presumir de haber aportado tanto talento. No solo se rodó aquí lo que se considera la primera película del cine español, la Salida de misa de 12 del Pilar rodada por Eduardo Jimeno en 1897, sino que Segundo de Chomón, del que ahora también se conmemora el 150 aniversario de su nacimiento, revolucionó el cine con la creación de los primeros efectos especiales. Desde hace casi siglo y medio Aragón vive un idilio con el cine, y aragonés fue uno de los principales directores de la historia, el calandino Luis Buñuel. La nómina es larga y continúa activa, con nuevas generaciones que de una u otra manera demuestran su talento creativo y su ilusión por esta disciplina artística.

Pero el talento debe tener vías de desarrollo, por eso es tan importante el impulso institucional y empresarial local para promover el cine, y en eso la comunidad autónoma está empezando a ser puntera también. Con dinero y la red de estímulos que permiten ir generando una industria que, aun siendo todavía tímida, se va consolidando. Cortos como el de Saura sobre Goya son el mejor acicate.