Esta semana se han producido algunos acontecimientos no muy importantes, pero sí muy simbólicos, porque explican muy bien cómo son los Grandes de España y el lastre que suponen para la nación. Empezó la semana anterior con un intelectual de referencia en la derecha, el Nobel Vargas Llosa, diciendo que votar en libertad no, que lo importante es votar bien. Esta semana nos hemos enterado de que por el contrario sus impuestos los paga con libertad, en lugar de bien. Un reflejo absoluto de la mentalidad señoritil: que se vote bien para que yo pueda seguir sin pagar. Así tenemos a una minoría rica que gracias a los paraísos fiscales y a que se les permite, no tienen que aportar impuestos como todo hijo de vecino. Un lastre

También esta semana hemos visto a un juez irresponsable volviendo a dejar a la judicatura española en ridículo absoluto. Nos referimos al superjuez Llarena, al que el tribunal sardo le ha vuelto a decir que no, que Puigdemont se queda libre (y ya van media docena de tribunales europeos). Cuando a un arquitecto se le cae una casa, o un cirujano se deja una gasa dentro del paciente, les cae un paquete por hacer mal su trabajo. ¿Al juez Llarena le pasará algo después de este esperpento? Este privilegio de los jueces a no responder de sus meteduras de pata, aunque sean reiteradísimas, genera una casta de mandarines intocables. Un verdadero lastre.

¿Y qué decir de Antonio Miguel Carmona? Un miembro del PSOE (exdiputado y exlíder en Madrid) que se dedicaba a defender a las eléctricas en cualquier plató o tertulia radiofónica. A pesar de ser doctor en Economía, siempre se le pasaba por alto el dato de que las eléctricas españolas tuvieran el triple de beneficio que las alemanas. Iberdrola en la guerra que mantiene con el Gobierno ha mandado un mensaje claro: los que me ayuden serán recompensados. El señor Carmona se va a llevar, según diversas fuentes, alrededor de medio millón de euros al año. Una buena recompensa por los servicios prestados. Y el enésimo ejemplo de puertas giratorias en sectores regulados como las eléctricas (González, Aznar, Solbes, Boyer, Montilla, Tocino, Acebes, y un largo etc). Esto además de un lastre es un robo.

O arreglamos los oligopolios de puerta giratoria, los jueces irresponsables y el fraude fiscal o este seguirá siendo un país de Grandes de España y de plebeyos.