Muchos zaragozanos han decidido salir de la ciudad aprovechando el puente festivo y la falta de algunos de los alicientes de siempre en un día como hoy. Y son muchos menos los forasteros que han aprovechado una oportunidad de cuatro días para conocer Zaragoza, sus rincones y sus tradiciones festivas porque los Pilares de este año no son lo que eran. Hoy, 12 de octubre, día del Pilar, día grande de Zaragoza, seremos menos en las calles que en ocasiones anteriores. Pero seremos más que el año pasado en que la pandemia seguía amenazando y las vacunas no habían llegado. Por eso, los que nos hemos quedado y los que han venido saldremos a la calle, asistiremos a los actos organizados, aunque sea en circunstancias distintas, y la hostelería y los feriantes tendrán una buena jornada. Porque hay ganas de fiesta y ha sido un acierto que el Ayuntamiento de Zaragoza y la consejería de Sanidad del Gobierno aragonés acordaran la celebración de algunos eventos festivos. Frente al susto del confinamiento, al miedo al covid de 2020, este año los zaragozanos necesitábamos sentir el espíritu del Pilar aunque fuera en dosis más reducidas. Solo es necesario que el sentido común que han tenido los políticos lo tengan los ciudadanos.