La noticia más importante en el plano político de esta semana es que el Gobierno ya lleva sumados 180 votos a favor de la aprobación de los presupuestos generales del Estado, cuando sólo necesitaba 175 para sacarlos adelante. Digo que es importante porque eso le da al Gobierno una tranquilidad política para el resto de la legislatura, y ya pueden poner en práctica todas esas cosas que dicen de mejorar la vida de la gente y repartir dinero a chorros, que estamos todos mirando al cielo a ver si caen los billetes de los fondos europeos. En fin, que además me alegro porque Esquerra Republicana, la última en sumarse, lo ha hecho después de conseguir modificaciones en la ley audiovisual, todo sea por la cultura, y no después de conseguir que se rompa España a cachos.

Pedro Sánchez será lo que quieran, pero le ha tocado lidiar con una pandemia planetaria y con un volcán, y eso no se lo supera ninguno de los ex, por muy mitificados que los tengamos. Tiemblo solo de pensar qué hubiera pasado con otros dirigentes cuyo nombre me callo si llegan a tener que lidiar con una situación de emergencia. Lo que me lleva a pedir a Sánchez, ahora que puede respirar un poco más tranquilo, que se piense lo de trabajar en la legislación para que las medidas sanitarias se tomen en conjunto en todo el país, y no comunidad a comunidad. Y menos para que sean los jueces los que digan sí o no a esas medidas, porque ellos dictaminan cuando se denuncia o se les consulta, y con los instrumentos que tienen, y su propio entender, están aprobando o rechazando cuestiones que deberían ser cosa de la ciencia.

Así que enhorabuena por los presupuestos y ahora, a trabajar. Que no podemos seguir como pollos sin cabeza.