La última lengua importada en Aragón fue el castellano. El aragonés, catalán y latín eran las lenguas autóctonas durante la Corona de Aragón; el aragonés era la lengua mayoritaria en la actual comunidad autónoma, junto al catalán en la Franja y en los altos estamentos administrativos del Reino, ya que la mayor parte de los habitantes que conformaban la Corona hablaban en dicha lengua (Cataluña, Comunidad Valenciana y Baleares). Al unirse el Reino de Aragón con el de Castilla, cambiaron las tornas. El aragonés y el catalán fueron apartados y el castellano se impuso como lengua oficial.

Detalles históricos

No quiero profundizar en detalles históricos sobre las lenguas autóctonas de Aragón, pero me cabrea que, desde la derecha aragonesa, después de varios siglos de persecución y ridiculización del aragonés y el catalán de nuestra Comunidad, no cesen en su empeño de silenciar las lenguas hoy minoritarias.

En 1984 se firma en Mequinenza (Zaragoza) los Acuerdos de Mequinenza, como compromiso del 60% de los alcaldes de la Franja al fomento del catalán en sus municipios, yo mismo formé parte de dicha representación en nombre del alcalde de mi pueblo, ya que él no podía asistir y yo tenía que ir convidado en calidad de cantautor en la clausura de los actos que presidio el consejero de Cultura del Gobierno de Aragón.

Desde 1983 con Santiago Marraco como presidente Autonómico y Pepe Bada como consejero de Cultura, se quiso revertir la injusticia que sufrían las lenguas minoritarias habladas en Aragón, su esfuerzo fue mayúsculo al tener que enfrentarse a una derecha reaccionaria e incluso a una parte de sus correligionarios que no veían con buenos ojos la normalización lingüística del aragonés y el catalán.

Palos en las ruedas

Después de más de 30 años, con interrupciones alternas con gobiernos autonómicos del PP, que quiso deshacer lo poco que habían conseguido desde la izquierda, el catalán va en retroceso y el aragonés muy minoritario, se mantiene gracias al interés de jóvenes aragoneses por aprender la lengua de sus ancestros.

Hoy desde la Dirección General de Política Lingüista dependiente de la Consejería de Cultura del Gobierno de Aragón, quieren continuar y complementar el esfuerzo de sus antecesores Santiago Marraco y Pepe Bada. Su trabajo será mayúsculo, con palos en las ruedas que siguen poniéndoles PP, PAR, Vox y Cs desde el Parlamento a todas las iniciativas culturales. La reciente creación de la Academia de la Lengua se inició con improperios hacia el Gobierno Autonómico que tuvo la osadía de abrir el paraguas protector de las lenguas propias de Aragón.