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El Periódico de Aragón

María Arregui Moreno

Tercera página

María Luisa Arregui Moreno

Funcionaria jubilada

Bono social térmico

Si la calefacción es eléctrica hay ayudas, si es de gas no, es kafkiano

Una familiar de 90 años, viuda sin hijos, con una discapacidad del 78%, vive de alquiler y su piso tiene calefacción individual de gas. Hace unas semanas recibe una factura de gas de 314,70 euros con fecha de cargo 17 febrero. Compruebo las ultimas facturas y veo que eran de más o menos 75 euros por lo que pido cita presencial con Endesa Gas. El día correspondiente al tener cita apenas espero unos minutos y una empleada muy amable me atiende. Mira las facturas y luego comprueba el gasto equivalente del año pasado, que fue de más de 200 euros; además me indica que en la factura con fecha de cargo 20 diciembre hubo una «regularización» por la que se dedujeron 104,29 euros por lo que la factura sin esta deducción hubiera sido similar a la del año pasado. Hasta ahí todo bien. Pero esos 104,29 € no son un regalo o subvención sino que se añaden a futuras facturas a lo largo de 3 meses a razón de 34,76 euros; lo absurdo es que se empiezan a cobrar en la factura siguiente, o sea en pleno invierno cuando lo lógico sería que, si se quiere ayudar a las familias, se cobrara en los meses de verano cuando el gasto es menor. Primera incongruencia.

Requisitos

La empleada me sugiere que le pida el Bono Social por Circunstancias Especiales ya que no le correspondería por su renta y me da el formulario con los requisitos para solicitarlo. Uno de ellos es un certificado de los Servicios Sociales de la comunidad autónoma reflejando esa circunstancia. Contacto con ellos por teléfono y cuando explico la situación la funcionaria me dice extrañada que nunca han recibido una petición para gasto de gas y me remite a un teléfono para el Bono Social Térmico (no sé qué es este organismo y si pertenece al IASS o es externo a ellos).

Me pongo en contacto con ellos y la empleada, cuando le explico la situación, me dice igual que en el IASS que nunca le han pedido el bono para gas pero que va a hablar con su supervisora. Al cabo de unos minutos me confirma que «la DGA solo da ayudas a la energía eléctrica». Reviso el formulario que me dieron en las oficinas del gas y efectivamente habla solo de gasto eléctrico pero evidentemente esto no lo sabía ninguna de las personas con las que hablé, seguramente porque no podían pensar en esta segunda incongruencia. Si la vivienda tiene calefacción eléctrica hay ayuda, si es de gas no. ¿Cuál es la diferencia? ¿Es que el frío es distinto? Me pregunto cuántas viviendas están en esta kafkiana situación sin saberlo.

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