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El Periódico de Aragón

Editorial

Plan de choque en tiempo de guerra

El Consejo de Ministros aprobará hoy el plan de choque para paliar las consecuencias de la guerra de Ucrania, que Pedro Sánchez presentó ayer. El plan descarta la bajada generalizada de impuestos que pedía el PP y opta, como en Francia, por las ayudas directas a consumidores y empresas. Estas ayudas ascienden a 6.000 millones de euros y en ellas destaca la bonificación de 20 céntimos por litro de combustible no solo a los transportistas, sino a todos los ciudadanos que pongan gasolina o diésel. También habrá rebajas de impuestos, pero solo de los que afectan a la electricidad, que ya se aprobaron el pasado verano y que ahora se prorrogan.

Era un riesgo, sobre todo cuando las empresas pueden alegar objetivamente el impacto de las escaladas de precios, que las ayudas pudieran servir para financiar las reducciones de plantillas. La imposición de límites al despido (y facilitar de nuevo el recurso a los ertes) para los receptores de los beneficios previstos en el plan es un mecanismo de seguridad imprescindible, que ya demostró su eficacia evitando en gran parte la destrucción de empleo ante la crisis del covid-19 .

El plan, a diferencia de algunas iniciativas del Gobierno, ha sido negociado hasta última hora con Unidas Podemos

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El plan, a diferencia de algunas iniciativas del Gobierno, ha sido negociado hasta última hora con Unidas Podemos, que ha mostrado su satisfacción con el resultado, con medidas como la limitación de la subida de alquileres, el aumento en un 15% el ingreso mínimo vital y la ampliación del bono social eléctrico a 600.000 familias. Y aunque el pacto no contenga un impuesto excepcional para las eléctricas como pedían UP y algunos de los socios del Gobierno, sí se limitarán los llamados beneficios caídos del cielo. Esta ausencia puede dificultar el apoyo de ERC o EH Bildu, igual que la renuncia a la bajada de impuestos puede alejar al PP del voto favorable, aunque los populares están en disposición de llegar a un acuerdo. Todos se quejan de falta de información, pero el plan merece que sea aprobado por la mayoría de los grupos parlamentarios y a ello instó Sánchez con el argumento de que si Europa está unida contra Vladímir Putin, España también debe estarlo. En una situación de emergencia como tal los intereses partidistas deberían quedar a un lado: Núñez Feijóo tiene ahora la ocasión de demostrar el sentido de Estado que en un contexto no menos acuciante no exhibió su predecesor. Las medidas contra el alza brutal de los precios energéticos deben complementarse con la llamada «excepción ibérica». Esta semana, los dos países remitirán a la Comisión Europea su propuesta de tope al precio del gas para bajar la luz, que la aprobará «en un muy breve plazo», según Sánchez, y al día siguiente irá al BOE. El éxito conseguido el viernes en Bruselas por Sánchez y el primer ministro portugués, António Costa, solo será tal si se aprueba y aplica con la misma rapidez que el conjunto del plan anunciado ayer.

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