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El Periódico de Aragón

Editorial

Una solución para la huelga del bus urbano

La huelga en el autobús urbano de Zaragoza vuelve de nuevo a las calles de la ciudad. El conflicto laboral, que se prolongará hasta el próximo día 30, abre un episodio más en la interminable disputa que mantienen los representantes de los trabajadores y la empresa Avanza a cuenta de las condiciones laborales que se aplicarán a la plantilla en el próximo convenio colectivo. A partir de hoy, los paros tendrán lugar cada día a una hora diferente en tres turnos de 60 minutos durante las horas punta. En concreto, están previstos de las 8.00 a las 9.00 horas, de 13.30 a 14.30 horas y entre las 19.00 y las 20.00 horas. Para evitar más perjuicios, el ayuntamiento ha fijado unos servicios mínimos que oscilan entre el 47 y el 70%.

Tristemente, los zaragozanos se han acostumbrado a padecer la huelga del transporte público en los últimos años, lo que evidencia el fracaso mayúsculo de los negociadores, empresa y comité, que no han sabido alcanzar una solución a un conflicto que acumuló el pasado año 69 días de afecciones y un impacto en el servicio de 21.000 horas. Todo un despropósito. Estos datos, unidos al hartazgo de los ciudadanos y a la nula capacidad para alcanzar un acuerdo que ponga fin a los paros, debería hacer reflexionar a la compañía que presta el servicio pero también a los trabajadores, a los que estas movilizaciones les están pasando una factura difícilmente recuperable aunque haya fumata blanca en los próximos meses. La frase que dice que «vale más un mal acuerdo que un buen pleito» sirve para ambos. Del mismo modo, el equipo de Gobierno de PP y Cs, aunque quiera jugar un papel secundario para forzar a ambas partes a zanjar el conflicto laboral, está obligado a actuar, al menos, para facilitar un pacto definitivo porque los zaragozanos no merecen sufrir una huelga a la que no se le ve un final en el corto o medio plazo. Porque, en definitiva, todos pierden: empresa, empleados, ayuntamiento y ciudadanos.

La frase que dice que «vale más un mal acuerdo que un buen pleito» sirve para ambos

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En el último año largo de conflicto ha habido de todo: una sentencia que ha invalidado las últimas elecciones sindicales, denuncias de la empresa al comité por sabotear a dos trabajadoras por no secundar los paros y un sinfín de reuniones en el Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAMA). Pero todos los esfuerzos han sido infructuosos. En origen, la demanda de los trabajadores se sustancia en una subida salarial en el convenio colectivo y otras mejoras vinculadas con los tiempos de descanso.

El conflicto del transporte en Zaragoza exige una solución inmediata que no se debe demorar.

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