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El Periódico de Aragón

José Manuel Lasierra

El artículo del día

José Manuel Lasierra

Los impuestos en las sociedades avanzadas

Gastar más de lo producido tiene un límite y alguna vez hay que pagarlo

Suponga que un domingo por la mañana usted está leyendo el periódico con un café con leche, en un bar o en su casa. La pregunta es sencilla: ¿ha tenido Ud. alguna relación con el sector público esa mañana? Seguramente dirá que no. En el caso de que sea un empleado público, porque es domingo y muchos empleados públicos no trabajan ese día. Sin embargo, usted, todos ustedes, han tenido relación en ese momento y antes de ese café, y después, con el sector público. Por ejemplo, la leche que puede estar tomando deberá saber que la paga por debajo de lo que cuesta producirla. Si, tal cual lo lee. La leche se vende a un precio inferior al coste de producción. La Política Agraria Comunitaria sirve para que muchos productos lleguen al consumidor con costes inferiores al de producción.

Seguras y limpias

Asimismo se supone que mientras dormía, y después, las calles han aparecido relativamente seguras y limpias (esto último en el caso de Zaragoza es más difícil). Todas esas cosas y muchas más constituyen bienes y servicios públicos que conforman nuestra vida cotidiana y la hacen más confortable. Si cada uno se buscara su propia seguridad personal o su parcela limpia o tuviera que llevar sus desechos a un basurero, sería más costoso. Estamos permanentemente, las 24 horas del día, incluido mientras dormimos, relacionados con el sector público, recibiendo bienes y servicios y por supuesto pagándolos, con el IVA, con diversas tasas y con otros impuestos. Eso es la vida en comunidad. Y, por cierto, esto da estabilidad y un mínimo de seguridad para que las empresas y la actividad económica en general se desarrollen. Y más aún: para que haya un sector privado fuerte tiene que haber un sólido sector público. Repasen los países de referencia.

Recibimos muchos bienes y servicios públicos: el transporte urbano está subvencionado, los billetes de Ryanair están subvencionados, el Real Zaragoza paga dos perragordas por el estadio municipal de La Romareda, etc., etc. Estos bienes lógicamente los tenemos que pagar y eso se hace con los impuestos. Los impuestos no enriquecen a ningún gobierno, menuda tontería.

Recibimos mucho, pero ¿pagamos demasiado? ¿pagamos muchos impuestos en España?

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Recibimos mucho, pero ¿pagamos demasiado? ¿pagamos muchos impuestos en España? Ha calado en la cultura urbana la idea de que se pagan muchos impuestos. El CIS también ratifica esas creencias. Esas explicaciones de que aquí se paga menos que la media europea, lo cual es verdad, es el típico discurso académico u oficial que no llega la gente. Puede ser un buen ejercicio que uno repase su vida cotidiana y piense en todo lo que recibe y lo que paga, cómo sería su vida si lo que recibe lo tuviera que pagar directamente de su bolsillo; cuánto cuestan las intervenciones médicas, la enseñanza en un instituto o en la universidad, comparen precios si tienen ocasión. Pero piensen más cosas: los ertes, el seguro de desempleo, la educación, las pensiones, las carreteras, la seguridad ciudadana, etcétera. Todo eso no viene del cielo. Si dejamos que cada cual se busque la vida, algunos tendrán de todo y la mayoría tendrá poco o nada. Es la doctrina ultraliberal.

Pero centrando la relación entre lo que se recibe y lo que se paga, hay una medida clara y contundente. Esta es el déficit público, la diferencia entre ingresos y gastos. Nuestro déficit antes de la pandemia estaba ligeramente por debajo del 100% del PIB. Para 2021 se ha incrementado hasta el entorno del 119% del PIB. Gastamos, la ciudadanía recibe bienes y servicios, por encima de lo que pagamos. Gastar más de lo producido tiene un límite y alguna vez hay que pagarlo y en todo caso es trasladar a nuestros hijos, a nuestros descendientes, esas deudas y eso no es justo. Por tanto, cuando se habla de bajar impuestos automáticamente debe analizarse en qué se recorta y poner cara a los afectados. Tenemos un sistema fiscal que a nivel de impuestos es muy regresivo, no paga más quien más tiene, pero a nivel de gasto es bastante progresivo y beneficia más a quienes menos tienen y es fuertemente igualador, empezando por las pensiones. Luego viene la cantinela de que se gasta mal. Desde luego en Madrid, comunidad autónoma y ayuntamiento, parece que han gastado bastante mal.

Dos cuestiones más

Dos cuestiones más ante la matraca de la bajada de impuestos. La primera: en el pasado, el PP globalmente nunca bajó los impuestos. Segunda, ante La Unión Europea, que en esta ocasión destina recursos contra la crisis y ha mutualizado la deuda para atender nuestras necesidades como consecuencia del covid, constituye un gesto muy inapropiado e injusto que podría tener consecuencias en el futuro, si nosotros no nos esforzamos ante nuestros problemas. Una propuesta honesta de bajar impuestos debería siempre señalar en qué se recorta, qué es lo que se va a dejar de atender, a quién beneficia, a quién perjudica y cómo incide en la estabilidad y el desarrollo económico y social.

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