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Opinión | COSAS QUE PASAN

Robar a los discapacitados

Si hay algo miserable en esta vida es robar a los pobres. Por eso nos caía bien Robin Hood, porque robaba a los ricos para repartirlo entre los pobres. Pero en Zaragoza y en una organización sin animo de lucro estalló el escándalo al descubrirse un desfalco de 130.000 € (por ahora; pueden ser más). La prensa se ha hecho eco del tema al tratarse de una empresa, Cermi, que gestiona el dinero público que aportan las instituciones (DGA y ayuntamiento) en ayudas a los discapacitados. Y la investigación apunta a Daniel Bes, el director técnico durante 15 años, al que de momento le han apartado del cargo de forma fulminante. El caso está en los jugados hasta que se aclaren los hechos. El ladrón era el interlocutor entre las instituciones y las asociaciones de personas con algún tipo de discapacidad. O sea, los pobres, porque si eres rico y sufres una discapacidad dispones de recursos para llevar una vida mucho más agradable.

Según informaba el periodista Iván Trigo, con un despliegue de dos páginas en EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, las alarmas saltaron cuando un fin de semana el tipo entró en las oficinas de Cermi para acceder a su ordenador, y se encontró con todas sus claves personales bloqueadas. El caso es que él o los sinvergüenzas que tenían acceso autorizado a las cuentas bancarias estaban desviando dinero para sus propios fines. Habrá que investigar su modo de vida y cómo cambió a partir de ese desfalco que llevaba años practicando desde su posición privilegiada. Es curioso, además, que la cuenta que ha sido objeto de este presunto desfalco es la misma en la que cada año la DGA ingresa 100.000 € anuales, provenientes del IASS, que ahora se ha quedado sin fondos.

Una historia que sonroja por la habilidad que tienen estos jetas que se mueven como peces en el agua en empresas sin ánimo de lucro (salvo para ellos mismos) y que defienden los intereses de la personas con discapacidad y los representan para sacar subvenciones sabrosas con dinero público, que pagamos todos con nuestros impuestos. Eso sí, de cara al exterior siguen la pauta de lo que antes se entendía como «caridad» a los necesitados. Con actos tan tradicionales como celebrar el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, un concurso de pintura de Aragón y convocar reuniones con el Gobierno de Aragón y los grupos parlamentarios para trabajar en el desarrollo de la ley de Discapacidad. Y como siempre suele pasar, estos individuos ofrecían siempre la buena mejilla y recibían premios por su buen hacer y dedicación altruista en favor de los desfavorecidos de la sociedad.

Un trabajo impecable de fontanería que afortunadamente para todos se acaba de destapar a tiempo, porque al parecer llevaba o llevaban años practicando en la oscuridad de su ambición oculta. Y lo gordo es que las cuentas cuadraban hasta que se descubrió el tremendo agujero.

Y aunque no les parezca, este es un tema de Navidad porque la moraleja, como en los cuentos, es que a los pobres se les ayuda, no se les roba.

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