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Opinión

De políticos, escudos y banderas

La publicación de una fotografía de la nueva Directora General de Justicia del Gobierno de Aragón en la que aparece posando junto a una bandera de España con el escudo con el águila de San Juan ha desatado la polémica. El águila ya la usaban como emblema heráldico los reyes Isabel de Castilla y León y su esposo Fernando, rey de Castilla desde 1474 por su matrimonio con Isabel y rey de la Corona de Aragón desde 1479 por herencia de su padre Juan II. Ya como reyes de las Coronas de Aragón y de Castilla y León, Fernando II e Isabel I, que ese era el orden protocolario, utilizaron el águila de san Juan en el escudo en el que se fundían los dominios de ambos monarcas, además de las columnas de Hércules con el yugo y las flechas (iniciales de Y –Y sabel– y F –Fernando–), la granada del reino de Granada a partir de 1492 y las dos columnas de Hércules (una leyenda del Estrecho de Gibraltar) con el lema plus ultra, «más allá». Con distintos diseños y variantes, ese fue el escudo de la monarquía hispana de los Austrias (desde 1521 a 1556 Carlos V, ya como emperador, usó el imperial con el águila bicéfala) y de los Borbones; hasta que en la II República se suprimieron el yugo y las flechas, la corona real y el águila de San Juan. El franquismo recuperó el escudo tradicional pero añadió en torno a la cabeza del águila el lema «una, grande, libre», grito falangista de 1932 que asumió el franquismo y lo hizo suyo.

Muchas voces han pedido la dimisión, o el cese, de esa directora, militante de Vox y al parecer nostálgica del franquismo, por haberse fotografiado con la bandera con el escudo de la dictadura, en tanto varios periodistas conservadores la han justificado con argumentos como que el escudo franquista no es anticonstitucional porque el ejemplar original de la Constitución, y es cierto, se publicó con ese escudo, y la Constitución española de 1978 no dice nada sobre cómo ha de ser el escudo de España; pero olvidan que se reguló por la ley 38/1981 (BOE del 19 de octubre de 1981), tal cual hoy figura en el centro de la bandera oficial española, incluida la rodela central con las tres flores de lis del linaje francés de los Borbón.

Usar símbolos de la dictadura franquista y exhibirse con ellos implica asumir ideas contrarias a la Constitución y a la Democracia; y esta señora así debe de entenderlo, porque no tardó ni un ápice de tiempo en ocultar de esa foto los símbolos franquistas de la bandera. Sí, debería dimitir, o en su caso ser cesada, por apología del franquismo… y por torpe.

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