Opinión | SALA DE MÁQUINAS

Used

Cuantas veces he viajado a Used he tenido el súbito impulso de detener el coche en el mismo sitio. Para hacer, según se dice, una «parada».

Desde allí, en la absoluta soledad de un paisaje elevado sobre los mil metros, rodeado de suaves lomas, alfombrado de verdes campos, vacío de presencia humana, se perfila el castillo de Santed, sus románticos restos en oscuro trazo contrastado con el verdor. Y permanezco unos minutos como frente a una visión, respirando el aire cristalino y escuchando los sonidos del silencio (o ni siquiera ellos, pues ni la brisa suena, no canta un pájaro, todo es sosiego, paz).

En Used, en cuyo ayuntamiento doy una conferencia y tengo la ocasión de conversar con algunos de sus dirigentes y vecinos, Arcadio Muñoz (consejero de Cultura comarcal), Vicente López y Elena Visiedo (Asociación Virgen de la Olmeda), o Carmen Sánchez, quien fuera delegada del Gobierno, me proveen de los últimos números de La Parada, la revista anual que informa de las noticias del municipio. La del año 22 fue la revista número uno; la del 23, la número 2; con seguridad, dada su calidad y aceptación, habrá número 3 de La Parada. Vale la pena leer sus reportajes. No solo porque están bien escritos, sino por informar con rigor de una realidad que lucha por seguir siéndolo.

De esa férrea voluntad de supervivencia de los vecinos de Used procede seguramente el reportaje titulado 2021 año de nieves, año de bienes, en el que se da cuenta del nacimiento e incorporación a la población de ocho nuevos ciudadanos aragoneses. Ocho bebés –Carmen, Gael, Rubén, Enzo, Axel, Lucía, Vega y Aitana–, que posan con sus felices y jóvenes padres, dichosos por traer nuevas esperanzas para el futuro de una población en lucha contra la despoblación.

La Parada nos ilustra sobre la historia de Used (la mina de hierro de San Vicente; el terremoto de 1953...); sobre sus inquietudes ecológicas (Jornadas de Ecovaning); acerca del club de fútbol y de la marcha senderista; sobre diversos aspectos culturales o sobre el nacimiento del grupo musical La Quinta Cuerda...

Hermosa y meritoria intrahistoria de un núcleo urbano, humano, en medio del bello Campo de Daroca.

En cuyo punto mágico me detengo al regresar, anocheciendo. El cielo es púrpura, los campos ahora de color verde oscuro, pero el silencio, el mismo...

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