Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | erre que erre

Zaragoza

Alcañiz necesita la MotoGP

Márquez, un año más, es el más aclamado en el circuito de Alcañiz.

Márquez, un año más, es el más aclamado en el circuito de Alcañiz. / Motorland Aragón

El Gran Premio de MotoGP de Motorland no es solo una cita deportiva. Para Alcañiz y su comarca, es una necesidad. En estos días, no queda una cama libre a cien kilómetros a la redonda. La hostelería, los comercios y el turismo viven una revolución que, junto a la Semana Santa, sostiene el año para cientos de familias. Esto no es un lujo, es supervivencia.

Por eso sorprende que todavía haya quien cuestione la continuidad de Aragón en el Mundial (son pocos). El calendario cada vez es más competitivo y Dorna recibe ofertas millonarias de países que compran visibilidad a golpe de talonario. El consejero Blasco lo dijo con ironía: si hace falta, se disfraza de jeque. Porque la competencia es feroz. Países del Golfo, Asia o incluso otros territorios de España invierten cifras que Aragón no puede igualar. Y ahora van a entrar a organizar el Mundial entidades como Liberty Media, La Federación Internacional y la Asociación de Constructores y está claro que querrán ampliar horizontes.

Pero hay cosas que el dinero no compra. Motorland ofrece uno de los circuitos más valorados por los pilotos. La organización es impecable. No hay improvisaciones, sino años de experiencia (15), compromiso y pasión. Marc Márquez y otros grandes de las motos lo han dicho: correr en Aragón es especial.

Somos conscientes de nuestras limitaciones: falta de población, de trenes, de aviones, de carreteras, de infraestructuras. Pero lo que aquí se hace tiene aún más mérito. En una tierra con pocos recursos, albergar un evento mundial es un logro colectivo. Motorland es un motor económico y social. Forma parte de un ecosistema que genera empleo, forma a jóvenes y da sentido a un territorio que se niega a ser olvidado.

Quitar la MotoGP a Alcañiz no solo sería un revés local. Sería una derrota para el equilibrio territorial. No todo puede concentrarse en las grandes ciudades. Aragón también tiene derecho a proyectarse y a formar parte del escaparate mundial.

Si solo cuenta el dinero, estamos perdidos. Pero si cuentan la afición, la calidad y el impacto real, entonces Motorland debe seguir.

Lo que ocurre estos días en Alcañiz es la mejor prueba. Miles de personas llegan, se alojan, consumen, conocen el territorio. Muchos repiten. Algunos incluso descubren esta parte de Aragón por primera vez gracias a las motos. El impacto no es solo económico: también es emocional, cultural y de imagen. Cada Gran Premio pone a nuestra tierra en el mapa, algo que no podemos permitirnos perder. Sin este altavoz, volvemos a la sombra. Y el medio rural ya ha pasado demasiados años ahí.

Si Aragón queda fuera, no será por falta de ganas ni de capacidad. Será porque, una vez más, se pone precio a lo que debería tener valor por sí mismo. No lo olvidemos: hay cosas que dan sentido a una tierra. Y Motorland es una de ellas.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents