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Opinión | APUNTES AL MARGEN

Absentismo laboral

Últimamente oímos, con cada vez más frecuencia, que el absentismo laboral no para de crecer. Se suele decir que hay que tomar medidas y que esto las empresas no lo aguantan, y sobre todo se da a entender que el absentismo es cosa de jetas. Hay que recordar que el absentismo laboral es la ausencia del empleado de su puesto de trabajo, ya sea justificada o injustificada. De modo que, por ejemplo, si la tasa de natalidad aumenta o la duración de los permisos de maternidad o paternidad aumentan (como ha ocurrido), necesariamente aumenta el absentismo, puesto que el permiso es una ausencia, aunque esté justificada. Habría que ser más finos cuando hablamos de absentismo y explicar cuál es la causa del mismo.

Hablar del absentismo en general es una falacia que básicamente busca decir que los trabajadores son jetas. Yo, sin embargo, creo que lo que refleja este incremento del absentismo, no es otra cosa que la paulatina degradación del sistema de salud. En mi entorno cercano he conocido recientemente dos historias que reflejan esto. El primer caso es el de una persona con una hernia discal. El hombre, cuando ya sabían que era una hernia discal, ha estado más de un año esperando una resonancia magnética previa a poder realizar la intervención quirúrgica. Es decir, un año entero de su baja se podría haber evitado simplemente haciendo una resonancia magnética el primer día. Un dato importante, este señor es autónomo. El otro caso es paradigmático para entender las interrelaciones económicas. Un trabajador que lleva 25 años en la empresa y que nunca había estado de baja. Le detectan una artrosis precoz y el tipo anda muy jodido. Está a la espera de que le den cita en el traumatólogo, pero para su desgracia, el hospital que tiene asignado se encuentra en una localidad muy turística.

El precio del alquiler está disparado y además apenas hay alquileres de año completo porque los propietarios prefieren dedicarlos al alquiler vacacional por semanas. El resultado de esto es que muchos médicos prefieren trabajar en otros lugares. Con tan mala suerte que se han ido todos los traumatólogos del hospital. Aunque esté jodido, lo que tiene no es urgente.

Por eso, en lugar de desplazarlo a otro hospital lo tienen esperando a que algún traumatólogo elija ese destino. Y mientras tanto va sumando días de baja que sirven para hacer titulares culpabilizadores sobre el absentismo laboral. La solución pasa porque la Seguridad Social y la empresa paguen para acelerar pruebas y tratamientos de trabajadores de baja. Ganaríamos todos.

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