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Opinión | el artículo del día

Después, no te quejes

¡No a la financiación del bachillerato ni del primer ciclo de educación infantil en centros privados! Clama la comunidad educativa de la enseñanza pública ante el anuncio del gobierno del señor Azcón en este sentido. ¡No a la especulación urbanística! Rezan varias pancartas colgadas de sendos balcones y ventanas del barrio Universidad-Romareda refiriéndose a la decisión del ayuntamiento de la señora Chueca para construir pisos de lujo en Vía Hispanidad donde ahora hay unas instalaciones deportivas de uso público. ¡Por una financiación suficiente de la sanidad pública aragonesa que evite las jornadas maratonianas y mal retribuidas de sus profesionales! Reivindica el colectivo sanitario en su reciente huelga. ¡Salvemos los pinares de Venecia! Grita la plataforma homónima ante la decisión municipal de ampliar el parque de atracciones y la necesidad de talar más de dos mil árboles. Gritos, reivindicaciones y propuestas que pueden ampliarse con otras de similar sesgo en otros servicios públicos y que se reflejan en escritos de denuncia, manifestaciones y movilizaciones ciudadanas de diverso tipo. Todas ellas persiguen el mismo objetivo: oponerse al afán privatizador de los servicios públicos por la derecha política que nos gobierna en Aragón y en los ayuntamientos de las tres capitales de provincia para, bajo la falacia de mejorar su gestión, conseguir aumentar los beneficios de determinadas empresas privadas.

Esto es así. Así ha sido siempre y así será, mientras el mundo sea mundo y los patrones ideológicos que lo gobiernan deriven de un sistema económico que hace del dinero, de la maximización de beneficios y de la concentración de la riqueza en pocas manos su razón de ser; a la vez que desprecia el valor del trabajo, una mejor redistribución de la riqueza y una mayor justicia social. «Esta es la técnica de la privatización: cortar el presupuesto para que las cosas no funcionen, la gente se molesta, y se usa como excusa para pasarlo a manos del capital privado» afirma Noam Chomsky, uno de los grandes intelectuales contemporáneos.

¿Qué sentido tiene financiar el bachillerato a los colegios privados cuando la oferta actual de plazas en los institutos públicos supera con creces la demanda? ¿Qué afán se persigue con la subvención del primer ciclo de educación infantil en guarderías o colegios privados cuando el descenso de la natalidad permite ampliar la escolarización a los dos años en la mayor parte de los colegios públicos y así, progresivamente, avanzar hacia la universalidad del ciclo 0-3 años en centros públicos? Fapar, en representación de las familias de la enseñanza pública nos recuerda que en la actualidad hay 2.520 plazas escolares vacantes de bachillerato en los institutos públicos de Aragón, la mitad de ellas en la ciudad de Zaragoza, cifra que aumentará de manera notable en toda la enseñanza secundaria cuando le llegue en los próximos cursos la enorme bajada de natalidad que ya está afectando a los niveles de infantil y primaria donde solo en primero de infantil –3 años– en 2025 se han escolarizado 4.764 niños frente a los 6.798 que lo hicieron en 2011.

La decisión del Gobierno de Aragón, si llega a producirse, será ilegal, porque la actual normativa permite la financiación de la enseñanza privada si es para niveles básicos y por tanto obligatorios –primaria y secundaria obligatoria; ni el bachillerato ni la educación infantil lo son– y solo si cubre necesidades de escolarización; es decir, si hay más demanda de plazas que oferta, lo que no se produce ni en el bachillerato, ni en la educación infantil. Además, en cuanto a las necesidades de escolarización ¿qué necesidades cubren los centros concertados de los extrarradios de las ciudades por ejemplo los ubicados en la carretera de Logroño o en los márgenes del Canal Imperial de Aragón donde no vive nadie? Habrá que seguir movilizados y tendremos que recurrir a los tribunales de justicia para impedir estas ilegalidades, pero ¿qué garantías tenemos de que estos fallen en contra de la financiación de centros privados en estos niveles educativos? Ninguna. Los tribunales, incluso, llegaron a fallar a favor de concertar centros educativos del Opus Dei que segregaban al alumnado por razón del género, lo que se ha corregido gracias a la actual ley educativa.

En estos momentos hago rogativas para que Azcón no consiga la aprobación de los presupuestos de la DGA para 2026 porque ello impedirá la concertación del bachillerato y del 0-3 con la enseñanza privada y a tenor de sus palabras convoque elecciones que deberíamos ganar los que defendemos un cambio progresista del Gobierno de Aragón y posteriormente del Ayuntamiento de Zaragoza. Porque si no ganamos, el bachillerato, el 0-3, los pinares de Venecia, los pisos de la Romareda en espacios deportivos, los sanitarios maltratados, etcétera, etcétera, serán un hecho. Y después, volverán las pancartas en forma de oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, balcón que pertenecerá, seguramente, a alguien que votó al señor Azcón o a la señora Chueca. Si eso ocurre, como está sucediendo con los cubanos, mejicanos, colombianos o venezolanos que un día votaron al señor Trump y que ahora son deportados a sus países de origen, después, no te quejes.

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