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Opinión | Cierzera

Sangría

Seguimos asistiendoa un espectáculo en el que se suceden los casos de corrupción que se quedan obsoletos en horas

Palabra polisémica de la que utilizamos con cierta asiduidad algunos de sus significados: Extracción de líquido sanguíneo con fines terapéuticos, normalmente por un nivel excesivo de hierro en sangre... Espacio que dejamos al inicio de un renglón mediante el tabulador... Bebida veraniega que nos alegra las tardes de terraceo elaborada con vino, limón, azúcar, melocotón (dependiendo de la geografía)... Derramamiento abundante de sangre en conflictos y barbaries... Gasto, fraude o hurto hecho poco a poco o… Pérdida continuada y considerable de algo... Me dejo en el tintero algunas acepciones de ámbitos más específicos porque con las mencionadas, me sobra para darle forma a lo que quiero trasladar.

La última semana ha sido especialmente prolija en noticias que avergüenzan. Seguimos asistiendo a un espectáculo en el que se suceden los casos de corrupción que van quedando obsoletos en horas porque aparecen otros nuevos, e incluso con más tentáculos. Casos que se arrojan unos y otros a la cara ante el hartazgo de quienes contemplamos estupefactos ese «y tú más», que no es más que la evidencia del «y yo también».Pero... ya escampará, nos creen inmunizados ante este tipo de escándalos, porque, es lo de siempre, nombres de casos que hemos interiorizado y que sin búsquedas adicionales ni un ejercicio extraordinario de memoria, podríamos recitar como cuando escupíamos toda la retahíla de preposiciones: Bárcenas, M. Rajoy, Fabra, Púnica, Filesa, Rato, Gürtel, Malaya, Palau, Lezo, Naseiro, Nóos, Pokémon, los ERE, Pujol, Taula, las Black, las Preferentes, Tabacalera, Fórum Filatélico, Vitaldent… más recientes los Koldos, Ábalos, Cerdanes, Antxones y Leires. Bueno, y uno del que nadie habla y que no quiero dejar de citar, Montoro. Por supuesto, hay muchísimos más y creo que es importante mentar también aquellos que fuera del ámbito político, refuerzan esa tesis de… «lo de siempre». Esa generalización inevitable del «todos roban», no es justa porque conozco a muchísima gente que se dedica a la política de forma honrada con verdadera vocación, pero reconozco que es una posición difícil de defender.

Comparto la opinión, ampliamente extendida en las tertulias de esta última semana, de la sangría (ese concepto con el que comenzaba) que se está produciendo en el Partido Socialista, una pérdida de confianza más motivada por todos los casos de acoso sexual que por la corrupción. Ojo que tampoco se venga arriba el Partido Popular que de lo segundo sabe un Rrrato y de lo primero... abraza a un partido de ultraderecha al que poco le importamos las mujeres.

Cuando una mujer sufre acoso dentro de una organización y denuncia, respetando los canales propuestos por la misma mostrando así una lealtad impagable, igual... aplicar el protocolo ese del que se presume, sería lo suyo. Porque la elección entre feminismo (en un partido que lo tiene como bandera) y poder, no puede ser el poder y la elección entre apoyar a las víctimas y blindar la organización, no puede ser desacreditar a las primeras concediendo impunidad a los babosos que no son ni socialistas, ni feministas ni dios que lo crió... A algunos sólo hay que verlos... Se supone que están/estaban en puestos que requieren seso (con «ese») pero inteligentes, lo que viene siendo inteligentes, no son. El del mensaje (por escrito) de la almeja, para echarle de comer, pero aparte... y ¿Salazar? ¿Este tipo se piensa que a las mujeres nos estimula ver a un tío que se sube y se baja la bragueta delante nuestra o simula una felación? Cómo pueden estar las denuncias en un cajón durante cinco meses con la excusa de la imposibilidad de contactar con el tipo porque viaja mucho, ¿qué es, Willy Fog? Eso sí, Laetitia-ae, «Alegría» en latín, almuerza con este «compañero íntegro» (Pilar dixit) hace unas semanas ¿para? ¿de qué hablaron? ¿qué le dijo? Nada sabemos, tampoco las mujeres del Partido Socialista. Igual es que está muy ocupada preparando su campaña y muy preocupada por dejar tan precipitada e inesperadamente los cargos que ocupa en el actual gobierno tras el anuncio de convocatoria de elecciones en Aragón, porque ya sabemos que si Aragón le dice ven, ella lo deja todo... aunque seguro que no iba de farol y hubiera apoyado los presupuestos del PP, con tal de evitar este berenjenal. Solo espero que, si los números no le favorecen, no de la espantada. Sería la segunda, tras no conseguir la alcaldía en el Ayuntamiento de Zaragoza.

Por lo demás... lamentar la marcha de un grande del cine y el teatro, Héctor Alterio.

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