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Opinión | Sala de máquinas

Marlowe

La vida de Cristopher Marlowe estuvo tan condicionada por su muerte a los 29 años que cada día de su edad adulta, a medida que cualquier lector vaya conociendo su obra y algún nuevo investigador los parámetros, aventuras y misterios de su existencia, cobra importancia. Marlowe nos legó una serie de obras dramáticas que se equipararon en originalidad y calidad a las de William Shakespeare, significando, a finales del siglo XVI, una revolución literaria y escénica en la Inglaterra bajo el reinado de Isabel II.

El profesor de Humanidades de la Universidad de Harvard, Stephen Greenblatt, ha elaborado un muy recomendable ensayo titulado El Renacimiento oscuro (Crítica), en el que aborda la época de Marlowe, su acendrada personalidad y sus aportaciones al teatro isabelino

Esa época, que sirve como marco general al estudio, estuvo muy condicionada, desde el punto de vista educativo e intelectual, por la puesta en marcha de los primeros colleges. En uno de los cuales, el King’s Schools, estudiaría Kit Marlowe. Hijo de un zapatero, no hubiera conseguido ingresar en sus aulas de no ser favorecido por una beca, impulso que lo propulsaría a la élite del alumnado, y de ahí a la autoría literaria.

Renacimiento oscuro no solo es una inmersión en la vida/obra de Cristopher Marlowe, sino un chequeo a una encrucijada histórica en la que Inglaterra acababa de separarse de la religión católica, abrazando los postulados de Lutero y procediendo a fundar la iglesia anglicana. Además del nuevo credo, otra característica del proceso de individuación del pueblo británico sería su lengua. Elevándola a cotas desconocidas, Marlowe y Shakespeare acertaron a expresar toda clase de sentimientos y pensamientos en clave de un estilo y un lenguaje nuevos.

Lo hicieron con una sólida formación detrás. Marlowe había estudiado a los clásicos griegos y latinos, estaba familiarizado con Aristóteles, Cicerón, Séneca, y conocía al dedillo las obras teatrales de Sófocles o Plauto. Su éxito popular con títulos como Tamerlán o Doctor Faustus fue paralelo a su vida turbulenta y a ratos enigmática. ¿Llegó a ejercer como espía? ¿Cuál fue su relación con Shakespeare, se plagiaron, colaboraron...?

Greenblatt nos proporciona muchas y jugosas pistas en su Renacimiento oscuro.

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