Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión

España mira por fin a Aragón

Aragón comienza la campaña electoral, pone rumbo a un 8F del que estará pendiente toda España. Por fin la comunidad se convertirá en el centro de todas las miradas en un contexto político convulso y polarizado que ha empeorado en los últimas horas por la guerra abierta tras la tragedia ferroviaria en Adamuz (Córdoba) y las críticas desde el PP y Vox al estado de las infraestructuras. Estos comicios será una cita inédita precisamente por no tener que compartir protagonismo con las municipales ni con los de otros territorios. Aragón se convierte en foco de atracción y campo de batalla a la vez en una contienda que arranca con una encuesta del CIS que viene a decir que prácticamente no cambiará la aritmética de la gobernabilidad, y que partidos tradicionales como el PAR se exponen a perder su representatividad en las Cortes o que los nuevos, que ya no son tan nuevos, como Vox multiplican su presencia y ganan peso a la hora de exigir más monedas de cambio a un PP que ganaría en escaños pero perdería fuerza negociadora con la extrema derecha. Pero la experiencia demuestra que la campaña a veces sirve para remontar, es lo que necesita el PSOE de Pilar Alegría para demostrar que hasta las previsiones de Tezanos pueden fallar cuando apuntan a un suelo histórico para el partido en sus resultados. También Podemos, que se mueve en el alambre de la desaparición en una izquierda a la izquierda de los socialistas en la que todos crecen menos la formación morada. Es incierto todo en este inicio de contienda para unas elecciones inéditas en las que todos los ojos por fin miran a Aragón.

A partir de hoy se inician 15 días frenéticos de hacer kilómetros para convencer al electorado más una jornada para reflexionar y otra para decidir el futuro de los cuatro próximo años en la comunidad. Por eso es importante movilizar el voto, hay mucho que decidir y se juegan muchas decisiones importantes que afectan a todos los ciudadanos. Este es un motivo suficiente para convencerles para que nadie se quede en casa ese 8F y a la vista está de que el clima no es tan plácido, ya que la propia campaña se enmarca en un periodo de ‘entrehuelgas’ por la conflictividad laboral y la precarización de los servicios: con una huelga de tres días en la educación pública con una respuesta incontestable en la manifestación que la cerraba, otra protesta del campo que llenará hoy de tractores el centro de Zaragoza, otra en la sanidad fijada para el 16 de febrero y otra de maquinistas para el 9, 10 y 11 de febrero. Es cierto que algunas apuntan directamente a la DGA y otras al Gobierno central, pero en la contienda electoral todo se mezcla y se difumina a la hora de rascar votos. Lo que no cambia es que los ciudadanos también dan pistas de lo que realmente les preocupa en la encuesta del CIS: la vivienda, la sanidad y la despoblación son las tres primeras, hay que tomar nota.

El foco está en Aragón y también el imán para atraer a todos los líderes nacionales de los partidos que más tienen que ganar y perder en esta cita electoral inédita. Pedro Sánchez, Alberto Núñez Feijóo, Santiago Abascal... y un largo etcétera de nombres propios de la política nacional aterrizarán en la contienda aragonesa para dejarse ver y hablar. Una pasarela de caras conocidas que quizá utilicen Aragón como campo de batalla de su propia guerra, otra muy distinta a la que realmente interesa a los aragoneses. Pero es el peaje de estar en el centro de todas las miradas en España... aunque sea solo por unos pocos días.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents