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Opinión | Con sentido / Sin sentido

Marcos de insensatez

Mirad alrededor: el mundo parece estar volviéndose majara. Muchos creen que se debe a que la gente es estúpida… Acudamos a la psicología humanista para ver qué nos dice. José Antonio Marina parte de la base de que somos una especie crédula, impulsiva y jerárquica; eso explica que asumamos «marcos de insensatez», tan pródigos en estos tiempos debido a una confluencia de inquietantes factores, algunos teledirigidos. Todo empezó con la deconstrucción posmoderna, tan wooke, que nos dejó un paisaje intelectual/ético desolador: no hay verdades ni valores sólidos, todo son constructos líquidos.

En esta atmósfera axiológica cada vez más gaseosa solo sobreviven los relatos –el llamado «giro narrativo» de final del siglo XX–, que son reverberados por la cultura digital participativa y sus redes sociales sin distinguir la paja del heno. Una vez que esos instrumentos digitales han sido acaparados por los señores tecnofeudales y sus algoritmos, alineados ahora con la ola reaccionaria capitaneada por Trump, la primera víctima es la verdad. De ahí que campen a sus anchas «hechos alternativos», posverdad, bulos y «conspiranoias». Lo importante para las cuentas de resultados de esos nuevos dueños del mundo es abducir nuestra atención con múltiples dispositivos de comunicación y entretenimiento (tecnohedonismo) para, así, adueñarse de nuestra libertad (aunque tengamos la sensación contraria con tanto placebo ludificado).

La consecuencia es que se está moldeando un sujeto que Hanna Arendt definía como idóneo para el totalitarismo: «gente para quien la distinción entre hechos y ficción, entre lo verdadero y lo falso, ya no existe». Un individuo proclive a contagiarse de lo que el profesor Marina denomina «virus mentales», como la fascinación por el poder y la sumisión al jefe, el patriotismo excluyente, la deshumanización que lleva al racismo/tribalismo, la exaltación de la «opinión personal» frente al conocimiento riguroso, etc.

De todos ellos participa ese «colosal marco de insensatez que es el trumpismo» (Marina dixit) y sus franquicias (digo). ¿Hay solución para esta locura colectiva? Marina propone una Vacuna contra la insensatez (título de su último libro) basada en la ciencia, el rigor conceptual, la verdad, el cultivo del juicio crítico y la honradez intelectual, la tolerancia, la fraternidad… Es decir, todas las actitudes y valores que cotizan a la baja en esta era de la impulsividad instintiva, la credulidad estulta, la vesania generadora de discursos de odio («La furia es un fuego y las redes sociales la leña», afirma De Sutter). Las armas de los «hijos de las Tinieblas» son poderosísimas, por eso hay que arrojar luz ilustrada desenmascarando tanta farsa y ridiculizando la insensatez y estulticia dominantes… ¿Estaremos a tiempo para inocular esa vacuna?

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