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Opinión

Día de reflexión...

Si se pretendía intentar prescindir de Vox para pactar un gobierno, ahora tendremos taza y media... 

La jornada de reflexión, por definición, tiene lugar el día anterior a la celebración de unos comicios en el que la legislación impone prohibiciones relacionadas con la difusión de propaganda electoral o con la realización de actos dirigidos a captar el voto, aunque en esta era de la tecnología pueda resultarnos que peca de cierto anacronismo. Se supone que se «concede» al ciudadano todo un día para reflexionar y valorar las diferentes propuestas y así ejercer su derecho a voto sin influencias. 

Dicho esto, y visto lo sucedido en Aragón, que tampoco sorprende tras los resultados de las elecciones en Extremadura, creo que la jornada de reflexión debería ser el «día después», en el que resulta inevitable un análisis, reconociendo que mi lectura personal de los mismos puede ser «relativamente» objetiva. Relativamente porque, por el hecho de ser personal, está impregnada de opinión, y sin enredarme en comparaciones de datos y distancias en puntos o números de votos, que dejo para politólogos y profesionales del ramo, creo que el resultado de estas elecciones es un muy mal resultado para Aragón y para los aragoneses y aragonesas.

El objetivo con el que el Partido Popular concurría a estas elecciones, desde luego no era este. Las encuestas iniciales les concedían entre 30 y 32 diputados, así que con estos números y sus propias cábalas, demostrarían su fortaleza frente a Vox, al mismo tiempo que se haría evidente la debilidad del sanchismo, cuya cara visible es Pilar Alegría. Error de cálculo absoluto… El Partido Popular no sólo no consigue más escaños, sino que se deja un par en el camino (nunca mejor dicho) pasando de 28 a 26, y es cierto que el Partido Socialista perdiendo 5 escaños (pasa de 23 a 18) no tiene motivos para celebrar, pero lo que se percibe es que el desgaste del PSOE es estructural, sucede cada vez que se abren las urnas (veremos en Castilla y León), pero además si se pretendía intentar prescindir de Vox para pactar un gobierno, ahora tendremos taza y media...

Duplica literalmente sus resultados pasando de tener 7 escaños a 14, y que la ultraderecha esté fuerte nunca es una buena noticia. En primer lugar, porque como ya hemos visto en campaña y ante la previsión de su crecimiento, la derecha se ultraderechiza en su discurso, no va a ser menos... Que... ¿hay que traer a Vito Quiles al cierre de campaña? ¡Se trae! Que... ¿tienen que cantar estos del «volvamos al 36»? Que canten los mozos oye... y en segundo lugar porque como bien dice alguien a quien sigo y que escribe con una retranca que enamora... «¿y ahora qué? Te va a tocar pagar las cañas, regalar ríos y prestar los mantos de la virgen que reciclarán en banderas con aguiluchos bordados por manolas». Creo que es tan gráfico lo que expresa que cualquier cosa que yo escribiera, no lo explicaría mejor. O esto, o nuevas elecciones...

Es muy significativo que Vox sea la segunda fuerza política en varios municipios, algunos del área metropolitana de Zaragoza con unas características sociológicas muy concretas. Debería ser motivo de estudio. Pero llama la atención que también en la ciudad de Teruel, siendo precisamente en este municipio donde Teruel-Aragón Existe pierde uno de los tres diputados que tenía. ¿Por qué una formación como esta, precisamente en el territorio que dice defender y por el que nace como formación política, pierde un escaño?

El Partido Aragonés, después de toda una vida en el parlamento aragonés, queda fuera. Ya le sucedió en el ayuntamiento de Zaragoza, al que nunca volvió. Curioso que «Se Acabó La Fiesta» (que afortunadamente no ha entrado) triplique en votos a Podemos, que también queda fuera del tablero político en las Cortes aragonesas.

Izquierda Unida-Movimiento Sumar consigue mantener su diputado con Marta Abengoechea, aunque aquí el mérito nada tiene que ver con un «Movimiento Sumar» que en Aragón ni está ni se le espera. No creo que haya aportado nada a la candidatura. Es más, ni Sumar ni Podemos, ni sus guerras intestinas son ya herramientas útiles en este momento.

Y sin duda, mi enhorabuena a Chunta Aragonesista que duplica su representación (de 3 a 6 diputados). Malos tiempos para conseguir capitalizar un voto de izquierdas y aragonesista, y lo han hecho, atrayendo no sólo a un votante joven que ha seguido una campaña muy bien desarrollada en redes, sino que también ha conseguido despertar ese sentimiento de pertenencia y arraigo a la tierra, y eso, es francamente difícil.

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