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Zapatero imputado por el caso Plus Ultra

Opinión

Zaragoza

¿Prepara ya Trump su próxima agresión a un país soberano, esta vez Cuba?

A veces me pregunto qué ocurriría si los medios de aquel país, a los que continuamente además Trump insulta y amenaza, dejasen de prestar atención a las barbaridades que salen como borbotones de su boca

El autócrata de Washington parece preparar ya su próxima agresión a un país soberano, esta vez Cuba, verdadera obsesión del Presidente y de su secretario de Estado, Marco Rubio.

Como es habitual, hay que preparar antes a la opinión pública, algo que corresponde a los medios, que se aprestan siempre gustosos a la tarea encomendada. Según el diario de gran tirada USA Today, decidido a pasar ya de las amenazas a los hechos, Donald Trump ha dado instrucciones al Pentágono del cruzado Pete Hegseth para que diseñe la operación militar contra la isla.

Ya antes había dicho el Calígula de Mar-a-Lago, en clara referencia a la guerra que lanzó EEUU junto a Israel contra Irán: «Tal vez hagamos una parada en Cuba, una vez hayamos acabado esto». Será un «honor tomar Cuba» y «hacer con ella lo que me dé la gana», dijo Trump hace unos días en respuesta a las preguntas de los periodistas, a quienes las fanfarronadas de Trump parece hacerles gracia porque sirven siempre para hacer titulares.

A veces me pregunto qué ocurriría si los medios de aquel país, a los que continuamente además Trump insulta y amenaza, dejasen de prestar atención a las barbaridades que salen como borbotones de su boca. ¿Sería el Donald capaz de aguantar ese silencio en torno a su ególatra persona?

Después de lo sucedido en Venezuela, donde Estados Unidos secuestró a su jefe de Estado y a su esposa para llevarlos a Nueva York, acusados de «narcoterrorismo» entre otros supuestos delitos, Cuba sabe que ha de estar preparada para cualquier cosa. Su presidente, Miguel Díaz-Canel, aseguró que si a Trump se le ocurre atacarlos, los cubanos sabrán defenderse y añadió desafiante: «Si hemos de morir, moriremos». Al mismo tiempo, el Gobierno de la Habana dijo estar siempre abierto al diálogo diplomático con Washington.

Según su viceministra de Exteriores, Anayansi Rodríguez Camejo, que ha estado en visita de trabajo a Berlín, hay asuntos en los que los dos países pueden colaborar: por ejemplo, en la lucha contra el terrorismo y el tráfico de drogas. Lo cual no deja de ser un brindis al sol por parte de La Habana porque está claro que no es eso lo que interesa a Estados Unidos, que además ha incluido a Cuba en la lista de países que apoyan el terrorismo internacional.

Trump y su secretario de Estado Rubio no persiguen otra cosa que acabar con la soberanía de la isla como hicieron en la Venezuela de Maduro y han intentado, aunque sin éxito, en Irán, un hueso mucho más duro de roer. Como tampoco se le escapa al Gobierno de Diaz-Canel que las negociaciones que pueda ofrecer Estados Unidos sólo servirán de preludio para una agresión armada, como se vio hasta en dos ocasiones en el caso de Irán.

Mientras tanto, Rusia ha anunciado que seguirá enviando petróleo a Cuba a pesar del embargo decretado por Washington. Así lo anunció en Pekín el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov.A finales de marzo llegó al puerto cubano de matanzas un buque ruso cargado de petróleo para la isla. Era el primero que recibía Cuba desde el pasado 9 de enero.

El Gobierno estadounidense había hecho una excepción en ese caso por motivos «humanitarios», explicación que resulta difícil de creer, tratándose de Donald Trump. La llegada de ese petróleo a la isla fue solo un pequeño parche, dada la gravedad de la crisis energética que sufre el país. Como explicó en Berlín la viceministra de Exteriores, cerca de 100.000 enfermos, entre ellos 10.000 niños, esperan a ser operados. La situación es dramática, y el mundo calla.

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