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Zapatero imputado por el caso Plus Ultra

Opinión | el comentario

23 de abril, mucho por celebrar, con mucho por hacer

A celebrar todos nos apuntamos. Y si además la efeméride trae su causa en lo colectivo, razón de más. Siempre es mucho más gratificante, enriquecedor, pleno. Rememorar con orgullo cada 23 de abril nuestra comunicad histórica, política y social, lo que fuimos y ahora somos, pero sobre todo lo que podremos y seremos capaces. Y hacerlo, cómo no, en comarcas, en provincias de provincias, donde aún queda mucho por hacer.

Que esos jóvenes más y mejor formados tengan, en comarcas, posibilidades laborales de calidad acordes a su formación, sin necesidad de periferias cada vez más inmensas, incómodas y descontextualizadas, fomentando e incentivando opciones reales de proyectos vitales mediante el asentamiento y regreso a través de una apuesta decidida por descentralizar y promover inversiones que inviten a los mismos. Y hacerlas, en tiempo y forma; porque hacerlo mañana ya parece tarde... ejemplos pasados y presentes nos sobran.

Con una sanidad equiparable que genere confianza a sus ciudadanos y que nos les obligue a una protesta constante y agotadora; 110.000 habitantes del sector sanitario de Barbastro (la mitad de la provincia de Huesca), referencia para todo el Eje del Cinca así como para las comarcas de Sobrarbe y Ribagorza o 75.000 habitantes del sector sanitario de Alcañiz merecen y son acreedores del mismo servicio sanitario que el que se presta a idénticas poblaciones ubicadas en nuestras tres capitales. ¿Quién entendería lo contrario? La difícil cobertura, tantas veces esgrimida como en ocasiones lamentablemente incentivada en una competencia y gestión muy próxima a la deslealtad, no resulta ni comprensible ni mucho menos aceptable para esos mismos ciudadanos. La función económica y socio-cultural que además cumplen en el territorio esos Centros Sanitarios de referencia con sus profesionales obliga a exigir plantillas orgánicas efectivamente cubiertas con estabilidad laboral en el mismo, y no nominalmente atendidas mediante asignaciones temporales que no revierten en el mismo y que además exigen una dotación de mayores recursos públicos.

Con esa educación pública de calidad, por ser ésta la realmente efectiva nuevamente en Comarcas. Con medios humanos adecuados y retadores, incentivando el arraigo y la estabilidad y con unas listas que posibiliten la reposición inmediata de esas vacantes que se eternizan ante la más mínima incidencia. Pero también materiales, haciendo posible además desde aulas efectivamente climatizadas a servicios de comedor de calidad para nuestras futuras generaciones. De ellas dependerá que, con orgullo y sentimiento de pertenencia, se celebren a futuro tales días como este. Y sin duda todo ello nace en la Escuela.

E infraestructuras; protestas y reivindicaciones se acumulan actualmente en relación a buena parte de nuestras vías secundarias, precisamente aquellas alejadas de los grandes núcleos urbanos. Pero también en aquellos lugares donde Adif y Renfe, con la aquiescencia de nuestros gobernantes pasados, mantuvieron servicios ferroviarios absolutamente mínimos ajenos a eso que llaman Alta Velocidad que sean de utilidad y cumplan la finalidad para la que fueron concebidos (con horarios y frecuencias útiles), que no es otra que una verdadera vertebración de nuestro territorio que posibilite el tránsito de personas en condiciones dignas y razonables.

Por todo ello, feliz 23 de abril.

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