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Opinión

José Juan Arceiz Villacampa

Secretario general de UGT Aragón

Empleos tecnológicos y remedios analógicos

Aragón quiere consolidarse como uno de los grandes centros tecnológicos del sur de Europa, sumando así un nuevo motor a la economía que diversifique y revitalice nuestro tejido productivo, lo que es también un reto para el mercado laboral. 

El empleo tecnológico y la tecnología aplicada al empleo son una parte esencial de él. La transformación digital ha calado en la dinámica laboral y se acentúa con la Inteligencia Artificial, donde empieza a modelar las relaciones laborales.

En este contexto sorprende la escasez de análisis globales y minuciosos. Conscientes de ello UGT realiza desde 2022 el estudio: ‘Empleo tecnológico en el mercado laboral español’ donde desmonta tópicos del empleo TIC y STEM, poniendo cifras a una realidad menos optimista de la que suelen contarnos en el ámbito empresarial.

En el informe de 2026 se alerta del frenazo del empleo tecnológico en España del 4,5% interanual, tras crecer con fuerza entre 2020 y 2025 y situarse en el millón de personas ocupadas. Frente a otras actividades económicas ya asentadas, su protagonismo es relativo.

Sostiene además que no se extiende de forma capilar o democratizada al conjunto del tejido productivo y parece concentrase en un puñado de firmas: menos de un 2% de las microempresas españolas contrata a un especialista en TIC. 

Otro dato preocupante es que España concentra a uno de cada cuatro desempleados tecnológicos de la UE. En materia salarial y de condiciones laborales, el diagnóstico es igualmente pesimista. Se asocia que los roles tecnológicos son unos de los mejores pagados y en Europa los salarios son un 38% más altos que en España; en Francia un 71% y en Alemania el 73%.

En resumen, de mantenerse las actuales dinámicas, España no alcanzará los objetivos marcados por la UE de crear cerca de un millón de empleos TIC para 2030 y seguirá perdiendo talento tecnológico. La buena noticia es que en Aragón tenemos la oportunidad de anticiparnos y revertir a la situación con los nuevos proyectos. 

Aragón forma a alumnado en estas materias. Solo en los ciclos de FP, la familia de Informática y las comunicaciones superan las tres mil matriculaciones y los grados STEM de las Universidad presenciales son casi diez mil. En la primera, las mujeres representan solo el 12% y en la segunda mejora al 32%, pero aún está lejos del equilibrio.

Para UGT Aragón es imprescindible crear una mesa para la transición digital en el marco del diálogo social para prever y corregir impacto de la IA y conocer las necesidades reales de empleo y los perfiles tecnológicos que se precisan, ya que el término engloba distintos niveles el uso de las TIC, incluidas las profesiones tradicionales y más sectores industriales como la gigafactoría de baterías.

Y si coordinamos la orientación educativa y laboral desde la ESO podremos encaminar a la juventud hacia las ofertas de trabajo de futuro y no perder más talento femenino en esas disciplinas.

En último lugar, ser un polo de atracción de inversiones y profesionales, pasa también por soluciones analógicas: subir los salarios y disponer de vivienda a precios aceptables.

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