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Zapatero imputado por el caso Plus Ultra

Opinión | En el punto de mira

La vida es un pañal

Si por algo nos caracterizamos los humanos es por olvidarnos a menudo de nuestras necesidades. Hoy, por poner un ejemplo, despotricamos contra la presencia de inmigrantes en el país, y mañana, uno de ellos está ayudando al abuelo a ponerse el pañal.

Los pañales dan una perspectiva de la vida, la pena es que en la infancia por unas cosas y en la vejez por otras no te acuerdas de lo mucho que has aprendido de ellos. Seguramente nuestra vulnerabilidad está vinculada a ellos, y, por muy joven y fuerte que seas, la enfermedad y la vejez te esperan dependiendo en muchos casos de ese inmigrante al que no querías y de esa ayuda a la que despreciabas.

Vivimos tiempos extraños en los que muchos de los machacantes discursos políticos no coinciden con nuestras preocupaciones. Si nos atenemos al barómetro del CIS de marzo, la inmigración ocupa el sexto lugar entre los principales problemas de los españoles; así lo declaraba el 4,2% de los encuestados. Si lo desgranamos por simpatías políticas, este problema lo es para un 6,4% de los votantes del PP; para un 3,8% del PSOE; para un 0,1% de Sumar y para un 9% de Vox. No hay proporción entre el ruido que se está produciendo con este tema y la afección entre la ciudadanía. Es más, pienso que hay una enorme artificialidad y frivolidad en los argumentos con los que la derecha rechaza la reciente regularización. Disfrazándolos de problemas administrativos, los convierte en una desvergüenza para instituciones como el gobierno del ayuntamiento de nuestra ciudad, capaz de forzar colas innecesarias en la propia puerta para ofrecer imágenes de aglomeraciones que ellos mismos han propiciado impidiendo que las catorce juntas de distrito asumieran la tramitación de estas cuestiones como ya lo hacen con otras muchas. No es justo este juego político a costa de personas vulnerables por ser de fuera. Cuánta crueldad y deshumanización para tan poco rédito. Qué distinto a aquella regularización del 2005 donde tanto el alcalde Belloch como la concejal del ramo, Carmen Dueso, se volcaron apoyándolos y defendiendo su dignidad como personas.

Son muchos los analistas que ven en el encarecimiento de la vivienda uno de los principales caladeros de votos para las derechas. Ahora bien, que para el 24% de los españoles sea el principal problema y para los votantes de Vox el 5,8% o para los del PP el 17,2% descoloca bastante, pues la izquierda supera con creces la media hasta llegar a ser este el problema fundamental para el 32% de los votantes socialistas y casi el 47% de Sumar. ¿Será esta la razón por la que torpedean todas las medidas del gobierno para avanzar en las soluciones de este primer problema de los ciudadanos? Porque a Vox no se le ve especialmente preocupado por la vivienda frente al resto de los jóvenes y al PP tampoco se le ve sufrir mucho por ello.

Es curioso que el 12,8% de los ciudadanos consideren a los partidos políticos y la política como el segundo gran problema porque, ahí sí, las diferencias son importantes: así lo reflejan el 25% de los votantes del PP y un 40% de los de Vox, marcando nuevamente una distancia abismal con los socialistas (4%) y con Sumar (1,3%). ¿Por qué? Seguramente porque el votante de las derechas considera que la actual política lleva al país al abismo; el feminismo, la inmigración, las libertades de colectivos LGTBI, la mejora de las condiciones laborales, la subida de las pensiones, el incremento del SMI, la lucha contra el cambio climático..., no entran en su concepción conservadora de la sociedad y de la política.

La enfermedad es uno de los grandes temores de cualquier sociedad, aquí no hay ideología ni clase social que valga. Es como los pañales, a todos nos llega. Sin embargo, la sanidad ocupa el puesto 14 entre nuestras principales preocupaciones, con un 1,5% y una adscripción también muy diferenciada; el 0,6% de los populares,0,2% de Vox, el 2,9% entre los socialistas y el 2,3% entre los de Sumar. ¿Esto quiere decir que las izquierdas somos más enclenques que las derechas, o es que estas tienen muy asumido el complemento de la sanidad privada para unos cuantos?

Hay infinidad de respuestas en el barómetro del CIS de marzo; todas tienen parecido eje diferenciador. En las cuestiones concretas, las que afectan a la vida de los ciudadanos, hay enorme preocupación para las gentes progresistas y en aquellas que marcan modelos de sociedad excluyente, autoritaria y conservadora el respaldo de las derechas es abrumador. ¿Serán los tiempos?

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