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Opinión | SALA DE MÁQUINAS

Estúpido y malvado

Las declaraciones de Donald Trump, y me refiero a las emitidas en las últimas semanas acerca de los demócratas, los emigrantes, la OTAN, el Papa, España o Irán acreditan un grado de imbecilidad extrema, el más bajo nivel intelectual y empático jamás emitido desde la Casa Blanca. Nunca un tipo tan estúpido y malvado había llegado tan lejos, ni acumulado tanto, y tan peligroso, poder.

La estupidez de Trump ha quedado sobradamente demostrada a tenor de sus manifestaciones. Ninguna de ellas, y las hace a diario, distinguidas por un mínimo de inteligencia, oportunidad o responsabilidad. Si no fuera presidente de Estados Unidos nadie le haría el menor caso, como nadie se lo hacía antes de serlo.

¿Qué persigue con ellas? Claramente, desacreditar, desarmar, humillar, aniquilar a quienes considera sus «enemigos» y a los que afirma «odiar». Entre su amplia nómina de aborrecimientos figuran políticos, periodistas, artistas, líderes religiosos o sociales que no se pliegan a sus órdenes o caprichos, que le llevan la contraria, lo critican o ridiculizan buscando en la salida del humor una ventana abierta al irrespirable ambiente que este sujeto provoca allá donde va.

Porque, además de estúpido, Trump es un malvado. Lo es con todas sus letras, al defender el mal sobre todas las cosas. Al defender la guerra, el genocidio, el desprecio al rival, la filosofía de que el fin justifica los medios, todos los medios. Hay que ser realmente diabólico para aplaudir el genocidio de Gaza y, no satisfecho con sus miles de víctimas, pretender edificar sobre los cadáveres de treinta mil niños un imperio turístico.

Sólo un tirano, como él, atentaría contra los poderes democráticos, y contra la propia historia de su país, en aras de perpetuarse en el poder o de fundar una especie de «dinastía» con los decadentes e igualmente inmorales miembros de su familia. Únicamente un personaje tan malvado y mezquino como el que alienta en su negra alma sería capaz de insultar a otros presidentes de los Estados Unidos. A alguien como Biden, como Obama, que le superan en todo, brillando a años luz de su oscura moral.

Muy triste.

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