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Opinión

¡Vaya panda!

Hace años conocí por razones profesionales, a la que entonces era responsable de la «acción exterior» de la Generalitat de Cataluña, o sea, la que coordinaba aquellas «embajadas» que los independentistas organizaron en aquellos años lamentables. Manteniendo la cordialidad, no perdí la ocasión de señalarle que aquello era una barbaridad. No llegamos a ningún consenso, claro. Lo que hacía aquella señora, de conocido apellido, se parece bastante, en el fondo, a lo que lleva años haciendo la presidenta de la Comunidad de Madrid. La señora Ayuso no sabe cuáles son sus competencias e invade las que desde luego no son suyas. Imagino al cuerpo diplomático echándose las manos a la cabeza cada vez que la susodicha abre la boca sea en Argentina, en Israel, en Nueva York y ahora en México. Me molesta especialmente su apropiación de un papel que no le corresponde. Su delirio es competir con Sánchez para desesperación de Feijóo que lleva años sintiendo su aliento en la nuca. La creadora del hospital de las pandemias llamado Zendal se sumó con bulos e insensateces hablando de lo que no sabe. Es su costumbre. Y Feijóo, siempre a rueda, no perdió la ocasión de sembrar inquietud sin ninguna justificación. Y lo mismo está haciendo Clavijo, al que también tuve la ocasión de saludar en Canarias, que no es independentista, pero viendo su actuación en el tema del hantavirus parece haber copiado su discurso. Desde el minuto cero en lugar de ofrecer su leal colaboración se ha dedicado a sembrar dudas, desprestigiando al Gobierno de la nación y a aumentar un alarmismo injustificado exhibiendo su egoísmo insolidario. Y mintiendo. No había comunicación pero luego sí que la había. Vaya manía de convertir todo en batalla política, en el peor de los politiqueos haciendo el ridículo. Es lo que suele hacer su socio, el PP, que no perdió un segundo en pedir la dimisión de la ministra en boca de una portavoz manifiestamente incompetente. La guinda la puso Abascal afirmando que había sido Sánchez el que había soltado los ratones origen del virus. Y como siempre, las derechas despreciando el conocimiento científico. Les aseguro que los de la OMS alucinan con esta panda.

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