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Opinión | editorial

Un día negro en la historia del Real Zaragoza

El Real Zaragoza escribió este domingo el capítulo más humillante de su historia. El equipo aragonés certificó su descenso a Primera RFEF en Las Palmas, donde empató (1-1). A falta de una jornada para la conclusión del campeonato, la temporada ha culminado de la peor de las maneras, con un descenso traumático. El futuro que espera al club es la tercera categoría del fútbol español, una anomalía histórica. El encuentro de Las Palmas fue el epílogo a una Liga vergonzosa desde todos los ángulos, en la que el Real Zaragoza ha dilapidado el mayor límite salarial de estos trece años en Segunda División (12,8 millones de euros) en una plantilla repleta de jugadores sin nivel, muchos de ellos en el ocaso de sus carreras y otros sin la calidad necesaria para defender el escudo del león. Txema Indias fue el arquitecto de un equipo que quedará en el recuerdo como el peor de la historia, también con un comportamiento lamentable en las últimas semanas.

Al mando de un grupo de jugadores que han terminando deshonrando la camiseta que vestían cada fin de semana, el club ha tenido a cuatro entrenadores, a cual peor. El gran error de la temporada fue confiar la dirección de campo a Gabi Fernández el pasado verano. Ahí empezó a gestarse el desastre posterior. Emilio Larraz nada pudo hacer aquel día de infausto recuerdo contra la Cultural Leonesa. Rubén Sellés pareció que sí pero también fue que no. Y David Navarro logró una reacción inmediata, pero el paso de las jornadas se lo ha tragado hasta dejarlo en nada. Con él en el banquillo, el Zaragoza ha descendido a Primera RFEF.

La ciudad está hoy de luto deportivo. Las lágrimas recorren todos los rincones del zaragocismo, que está viviendo en carne propia el mayor fracaso deportivo en 94 años de vida. Jorge Mas quedará en la memoria como el presidente que estuvo al frente de este despropósito, si es que se puede llamar estar al frente a lo que ha hecho un dirigente que ha mostrado una lejanía sorprendente con el proyecto. Esta Liga, con el equipo en puestos de descenso durante ocho largos meses, el empresario estadounidense ha estado una vez en el Ibercaja Estadio, frente al Valladolid en septiembre.

Mas es la cabeza visible de Real Z LLC, el grupo de inversión matriz sobre el que se aglutina la propiedad. Mas y sus compañeros han fracasado. Estos son los principales culpables del desastre: el presidente, los consejeros Juan Forcén, Mariano Aguilar, Pilar Gil, Cristina Llop, Guzmán Pérez-Ayo y Lawrence Cook, varios de ellos simples marionetas al servicio de quienes verdaderamente manejan los hilos, así como Fernando López, el director general, al que han abandonado a su suerte en los palcos en las últimas jornadas cuando la catástrofe no tenía vuelta atrás. Ellos y, por supuesto, el técnico y los jugadores por su pobre desempeño.

A todos hay que reclamar responsabilidades y purgas. El Zaragoza en Primera RFEF necesita una gran reconstrucción societaria, institucional y deportiva con nuevas caras y nuevas ideas. Y un objetivo: la recuperación de la identidad perdida y que el capital aragonés esté mucho más presente. El consejo de administración se abrió a ello públicamente ayer, mientras ratificó su compromiso con el proyecto en el césped y con los pagos correspondientes del Ibercaja Romareda. De momento, la SAD ha encargado la confección de la plantilla a Lalo Arantegui. Ibai Gómez será el entrenador. El camino se ha empezado a andar, pero la limpieza ha de ser muy profunda.

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