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Opinión | EL RINCÓN DE PENSAR

David López

David López

Subdirector de "El Periódico de Aragón"

Zaragoza

El culebrón del MNAC ya cansa

El guion escrito desde Cataluña de este litigio ya dura tres décadas y choca frontalmente con todas las sentencias que rebaten sus argumentos y que le obligan a devolver a Sijena unas obras de arte que se niega a retornar. La última, la del Tribunal Supremo, hace ahora un año

Murales del Monasterio de Sijena en el MNAC.

Murales del Monasterio de Sijena en el MNAC. / SERVICIO ESPECIAL

Es difícil encontrar ejemplos tan retorcidos de cómo la utilización de todos los mecanismos que pone a disposición del ciudadano nuestro Estado de derecho puede conseguir retrasar lo que a todas luces es inevitable. Me refiero a la ejecución de una sentencia tan contundente como la que hace justo un año dictó el Tribunal Supremo sobre el retorno de las pinturas murales de Sijena a su legítimo dueño, el regreso desde un Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) que está dispuesto a alargar todo lo posible este culebrón que ya dura tres décadas y que un juez ha dictaminado que deberán estar en Aragón antes de mayo de 2027, después de haber dicho en mayo de 2025 que ya no había más escapatorias que recorrer ni puertas a las que llamar para demorarlo más.

Ya llevan todas las Administraciones implicadas demasiado tiempo de espera y una buena cantidad de dinero invertida en litigios judiciales como para seguir manteniendo la esperanza de que esto se puede estirar todavía más. Pero en este afán por convertir todo en una guerra política, que no es tal porque esta reclamación surgió antes de que los partidos independentistas cogieran tanto impulso, ya cabe casi todo. Incluso reclamar al Ayuntamiento de Villanueva de Sijena y al Obispado de Barbastro-Monzón vía burofax casi 800.000 euros por la compra y los gastos de haber conservado y restaurado durante años obras de arte que tuvieron que ser retornadas mientras el Alto Tribunal les exige que entreguen las que mantienen retenidas.

Esto es lo que ha hecho estos días el MNAC en esta delirante escalada por el absurdo que le lleva desde hace tiempo por estos derroteros. Lo mismo que señalar a las monjas de Sijena, de la Orden de San Juan de Jerusalén, a las que también pide dinero por bienes que tuvo que retornar en 2016. ¿Cuándo terminará esta pataleta? La vía judicial ya está exprimida con creces, han agotado todos los recursos y alegaciones posibles contra toda resolución que les ha sido contraria y al final se pierde hasta el hilo entre tanto cruce de interpretaciones legales y técnicas sobre lo que ya ha sido sentenciado.

Pero me temo que esta película ya la hemos visto antes. Da la sensación de que el objetivo último es forzar que vengan a buscarlas, que se reedite la imagen de ir a por ellas desde Aragón en camiones escoltados por la Guardia Civil y ejecutar la sentencia a las bravas. Para seguir siendo las víctimas y no los verdugos en un guion que, sinceramente, ya no da más de sí. Quizá si se castigara con más contundencia a sus responsables, algún capítulo nos habríamos ahorrado ya.

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