Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión

15 años después, Zaragoza sigue esperando a los valientes

Ningún gobierno municipal ha tenido sobre la mesa el proyecto de la línea 2 del tranvía por falta de valor, de coraje y de amor a la ciudad

Me gusta leer noticias sobre el tranvía en Zaragoza ahora que se cumplen quince años desde su inauguración y que ha sido, el tiempo así lo ha demostrado, quizá la obra más importante y emblemática de la ciudad, no solo porque, como dicen los expertos, es el mejor tranvía de Europa trasladando a 31 millones de viajeros al año, casi nada, sino también porque modificó la fisionomía de Zaragoza, convirtiéndola en una ciudad más amable y haciendo de su centro histórico un lugar para la convivencia, algo que resultaba un sueño cuando el paseo Independencia, el Coso zaragozano y el entorno de la plaza San Francisco eran una cloaca de coches y ruido sobre el asfalto.

Dice el arquitecto Iñaki Alday, artífice de esta línea uno, única de momento, que uno de los grandes errores fue no acometer la segunda línea inmediatamente y también asegura que quienes siguen siendo críticos con el tranvía al hablar de la rentabilidad no saben bien de qué hablan, porque «¿cómo se contabiliza en euros la reducción de la contaminación, los kilómetros diarios que se hacen en los bulevares que antes estaban vacíos o la reducción del tráfico? El tranvía es muy rentable», subraya en declaraciones a este medio de comunicación y añade que este modelo de transporte es el «perfecto» para Zaragoza por varias razones.

«Esta ciudad no tiene tantos habitantes como para tener un metro, que además es tres veces más caro y no transforma la ciudad». Y es preciso preguntarse, sabiendo de todas sus bondades y del bien que la línea 1 ha hecho a la ciudad, por qué 15 años después ningún gobierno municipal ha tenido sobre la mesa el proyecto de la línea 2 y la respuesta parece clara: falta de valor, de coraje y de amor hacia Zaragoza, que pide a gritos no solo la ampliación de la línea uno hasta el Royo y Arcosur, sino el diseño y construcción de esa línea 2 que sería otro triunfo sobre la deshumanización de las ciudades y su devenir diario cuando no se escucha su latido.

Pero hace falta mucho valor, porque la hemeroteca es machacona y cualquiera que tenga más de cuarenta recuerda perfectamente la lluvia de críticas e insultos que tuvo que soportar el Gobierno PSOE-CHA, que fue el que impulsó y llevó a buen término esa línea 1 que precisa un abrazo con la 2, así como políticos valientes que sepan que las ciudades crecen sobre todo cuando se acometen obras que son de futuro y ambiciosas porque dinamizan y cierran las brechas que durante décadas se infectan en las arterias olvidadas de las ciudades.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents